28 mar 2020

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MADRID

AUDIO | "Mi mamá se ha caído y no sé qué le pasa": la tierna llamada de un niño al 112

Mohammed, de 11 años, alertó a emergencias del desmayo de su madre

Estaba en casa junto a su progenitora y a su "hermanito" de 6, a las 6.52 de la mañana

El Periódico / Agencias

La tierna llamada de un niño a emergencias para avisar de que su madre se ha desmayado. / VÍDEO: EUROPA PRESS

Un equipo médico del SUMMA atendió el pasado 26 de enero en Leganés a una mujer de 32 años después de que su hijo de 11 años llamase a Emergencias 112 Comunidad de Madrid para alertar que había sufrido un desmayo y que se encontraba en el suelo.

"Hola, perdona, mi mamá de repente la acabo de escuchar gritar y se ha caído en el suelo y no sé qué le pasa", explicó Mohammed después de que su madre sufriese un desvanecimiento a las 6.52 de la mañana. Junto a él se encontraba, además, su hermano pequeño, de 6 años.

"Está medio dormida, medio despierta", señaló el pequeño al gestor, que le calmó y le aseguró que lo estaba haciendo muy bien. Después de una serie de preguntas, Mohammed facilitó la dirección de la vivienda, a la que se desplazaron los sanitarios.

Tras el aviso se personaron en el domicilio miembros del SUMMA-112, Policía Nacional y Policía Local. Como consecuencia del desvanecimiento la mujer se había golpeado, y tras recibir asistencia fue dada de alta.  Cuando Nabila recuperó el conocimiento, Mohammed le dijo "tranquilamente" que en dos minutos los servicios sanitarios estarían en la casa. "Mamá te he quitado un objeto que estaba debajo de tu cuerpo para que no te hicieras más daño", le contó.

Nabila, "orgullosa"

Nabila, que llegó a España desde Marruecos en 2008, se siente "orgullosa" del hijo que tiene, quien aprendió en el colegio que en situaciones peligrosas tienen que llamar al 112.

La mujer explica que ha sufrido más desvanecimientos y en todos los casos Mohammed se quedó a su lado hasta que despertó. "Algunas veces me toca las mejillas o me pone colonia para que despierte. A veces pienso que soy yo la niña y él el padre", relata.

Este niño de 11 años es "muy sereno", se explica como "un adulto de treinta años", y tiene la "vocación" de "ayudar a los demás". Incluso es capaz de repartir litros de agua embotellada a los vecinos de edad avanzada de su edificio cuando sufren cortes de agua. "Cuando ayuda a alguien dice que se siente feliz", explica Nabila quien se muestra "muy contenta" con la actitud de su hijo.

Mohammed tiene en mente dos profesiones para cuando sea mayor policía o empresario, "para ganar mucho dinero y ayudar a la gente".