Los familiares de los españoles repatriados por el coronavirus celebran su regreso

Los pacientes estarán aislados en el Hospital Militar Gómez Ulloa pero podrán recibir visitas cuando lo autorice el Gobierno

Tres médicos y una enfermera españoles subieron al avión en el Reino Unido para acompañar a los compatriotas

El avión que ha trasladado a la veintena de españoles y a otros europeos desde Wuhan.

El avión que ha trasladado a la veintena de españoles y a otros europeos desde Wuhan.
Las autoridades chinas no recomiendan evacuar a los extranjeros de Wuhan, ya que consideran que podría ser contraproducente.

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Natalia Vaquero

Aliviados y emocionados se mantuvieron durante todo el día de este viernes los familiares de los españoles repatriados de Wuhan, a la espera de conocer cuándo los podrán visitar en el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, donde pasarán una cuarentena de 14 días para descartar que el letal coronavirus haya entrado en España. Los españoles llegaron poco antes de las siete de la tarde a una blindadísima Base Militar de Torrejón de Ardoz en un vuelo fletado por el Reino Unido desde Wuhan que hizo escala en territorio británico.

"No creo que nos dejen verlos hoy"

Las noticias de las autoridades españolas llegaban a cuentagotas a los allegados de estos españoles al que el virus enclaustró en sus casas de Wuhan hace ya una semana. “No creo que nos dejen verlos hoy”, reconocía resignada pero satisfecha Elena Abreu, mujer de Oliver Cuadrado, uno de los repatriados en un avión que aterrizó en Madrid tras más de 17 horas de vuelo.

“He hablado más con mi marido estos días que en todo el tiempo que llevamos juntos”, proclamaba orgullosa Carmen Trompeta, esposa de Pedro Morilla, director deportivo del Wuhan Shangwens y uno de los 19 españoles llegados desde China para escapar del coronavirus que ha dejado ya más de 200 muertos y 10.000 infectados.

Las visitas las autorizará el Gobierno

Todos estarán aislados, pero podrán recibir la visita de sus familiares cuando lo autorice el Gobierno, en la planta 17 del Hospital Militar Gómez Ulla, dos pisos por debajo del búnker habilitado en el 2015 para combatir enfermedades tan contagiosas como el ébola.

Carmen espera ahora paciente junto a su hijo recibir noticias para saber cuándo puede ver a su esposo tras días de incertidumbre y desasosiego instalada en Granada donde trabaja. “Hemos estado muy nerviosos, pero ya vemos la luz al final del túnel”, añadía antes de revelar ya relajada que lo que más le apetece ahora es llevarle a Pedro Morilla “un cocido madrileño” de su madre. “En cuanto pueda me cojo el AVE y me planto en Madrid”, comentaba por teléfono animada.

Con el mismo talante de alivio reconocía Rocío Maldonado las ganas que tienen en su casa de Sevilla de abrazar a su hermano José Antonio, otro de los deportistas atrapados hasta la noche del pasado jueves en Wuhan. Al igual que el resto de los familiares de los españoles repatriados este viernes, Rocío se siente más tranquila tras vivir días de angustia al lado de sus padres, Manuel y María de Carmen, que desean encontrarse con su hijo lo antes posible.

No pudo ser hoy, porque la mayoría de los allegados del equipo deportivo reside fuera de Madrid y tiene aún dudas acerca del protocolo activado por el Gobierno de España para las visitas en el Hospital Gómez Ulla, tomada por una de sus tres entradas por curiosos, cámaras de televisión y periodistas.

"Hemos pasado mucho miedo"

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Hasta el sábado tampoco se trasladará desde Sevilla al hospital Mónica Nicolás, mujer de Manuel Vela, desbordada y agradecida por el apoyo y las muestras de cariño recibidas durante los últimos días. “Hemos pasado mucho miedo”, admitía mientras esperaba la llamada de Vela, con el que ha estado en contacto permanente. El avión fletado por el Reino Unido desde Wuhan con 120 pasajeros hizo una primera escala en un aeródromo militar del Reino Unido para dejar a los ciudadanos británicos y retomar poco después el vuelo hacia Madrid.

En la capital británica, a petición de las autoridades londinenses y chinas, subieron a la aeronave tres médicos y una enfermera españoles para acompañar a los repatriados en el viaje de vuelta hasta la Base Militar de Torrejón de Ardoz."Estamos todos emocionados y aliviados", insistía  Maldonado.

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