29 oct 2020

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Solidariedad con sus compatriotas

Unidad a miles de kilómetros: así vive la comunidad china catalana la crisis del coronavirus

Muchos compran mascarillas para enviarlas al personal sanitario que está trabajando en China

Los residentes en Barcelona comparten información a través de un chat con unas 500 personas

Xavier Oliva

Juan, dueño del bar Juanito de Sabadell, recoge fondos para comprar mascarillas sanitarias y enviarlas a China

Juan, dueño del bar Juanito de Sabadell, recoge fondos para comprar mascarillas sanitarias y enviarlas a China / Anna Mas

En la farmacia de la calle Lluís el Piadós, a escasos metros de la calle Trafalgar de Barcelona, tienen el mismo problema que en muchas otras farmacias de España: ya no les quedan mascarillas. "Estos días ha venido mucha gente buscándolas y los proveedores también están bajo mínimos", explica Aisha, dependienta del local. Esta situación tiene una explicación: la comunidad china está buscando este material hasta debajo de las piedras para ayudar a sus compatriotas.

El gigante asiático se encuentra en pleno período vacacional por la celebración del año nuevo chino, momento prolongado por el coronavirus. La falta de producción en las fábricas ha hecho que las mascarillas comiencen a agotarse, pero la comunidad china en el exterior, de forma voluntaria, está comprando mascarillas y otro tipo de material sanitario para sus compatriotas. "En China no hay tiempo para fabricarlas y son necesarias para el personal sanitario que está trabajando en primera línea", asegura Yong Yue, presidenta de la Asociación Centro Cívico Cultural Chino de Sabadell, que añade que "los chinos que estamos fuera, miramos de ayudar de alguna forma".

También en Sabadell, Yuan o más conocido como Juan, está intentando recaudar dinero entre su grupo de amigos y conocidos para comprar mascarillas y otros materiales para enviar a China. Por ahora son 82 las personas que han hecho aportaciones económicas que van desde los 50 euros hasta más de 500. Este jueves por la mañana estuvieron a punto de adquirir más de 150.000 mascarillas por Wallapop, pero otro compatriota se adelantó. "Nos da igual porque sabemos que irá a China, pero estamos buscando dónde adquirirlas y toda ayuda es bien recibida", explica desde su bar situado enfrente de la Plaza de España de la cocapital vallesana.

Juan confía en que todo se solucionará pronto y valora muy positivamente la gestión que su país de origen está haciendo de la situación. "Somos chinos y siempre seremos uno", dice con una sonrisa, y añade que "queremos mucho a nuestro país y por eso lo hacemos". Con esta frase define perfectamente un rasgo clásico de la cultura china, la unidad pese a todo, una unidad que en estos momentos se está traduciendo con este gesto.

Preocupación leve y confianza

Como Juan, Yong Yue confía en la gestión que el estado chino está haciendo de la crisis. "Ya tenemos otras experiencias como el SARS, y China es un país muy unido y muy sacrificado", explica, aunque añade que "deseamos que se acabe lo antes posible". Ella es originaria de la provincia de Zhejiang, de donde proviene la mayor parte de la comunidad china de España, y que también es una de las más afectadas por el virus. Solo en su pueblo hay confirmados cinco casos, aunque por suerte, ninguno de su familia.

En Barcelona, la presidenta de la Asociación Multicultural Amanecer, Joana Ye Ye, también sigue de cerca estos días todo lo relacionado con el coronavirus. A través de un grupo de Wechat, una aplicación de mensajería china, unas 500 personas comparten toda la información que tienen sobre la situación en el gigante asiático. Ye Ye explica que su familia, también de la provincia de Zhejiang, está encerrada en casa por recomendación de las autoridades. "Están aburridos en casa, pero están bien", comenta.

Coincide con ella Xiao Ling, que regenta un local de hostelería. Su madre se fue de vacaciones a la provincia de Zhejiang hace unas semanas. "Los primeros días nos preocupamos más, pero ella se encuentra bien", explica. Preguntada sobre si ha vivido alguna situación xenófoba o si le ha repercutido en el negocio, es rotunda: "no, es más, la gente se preocupa y me pregunta por mi madre en el bar".

Sin ánimo para fiestas

En China se tomó la decisión de cancelar todas las celebraciones del Festival de Primavera o año nuevo chino la semana pasada. El motivo es simple: evitar grandes aglomeraciones y reducir las posibilidades de contagio. Tal y como hizo el gigante asiático, las celebraciones se han cancelado en otros lugares como en Barcelona. Este miércoles, el grupo promotor del Any Nou Xinès cancelaba la desfilada de Arc del Triomf y el resto de actividades. "El bajo estado de ánimo ha afectado a la motivación de los agentes encargados de la celebración", explicaban a través de un comunicado.

Aunque no hay ningún caso confirmado en España y el riesgo es bajo, la medida también se ha tomado por precaución. "No queremos correr riesgos", asegura Ye Ye.