09 abr 2020

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A POCOS DÍAS DEL JUICIO

Hallado un móvil en la celda de la acusada del 'crimen de la Urbana'

Los funcionarios localizaron a Rosa Peral el teléfono en el cubo de la ropa sucia del lavabo

Los Mossos han remitido el aparato al juzgado por si tuviedra algun tipo de información sobre el caso

J. G. Albalat

De izquierda a derecha, Albert López, Rosa Peral y la víctima, Pedro R.

De izquierda a derecha, Albert López, Rosa Peral y la víctima, Pedro R. / EL PERIÓDICO

Los funcionarios de la prisión de mujeres de Wad-Ras hallaron el pasado 21 de diciembre a las 7.49 horas un teléfono móvil y un cable USB en la celda de Rosa Peral, la guardia urbana de Barcelona acusada de asesinar, junto con su compañero Alberto López, a su novio, Pedro R., también agente municipal, a raíz de un triángulo amoroso. Está previsto que el juicio con jurado por este crimen ocurrido en mayo del 2017 se inicie en la Audiencia de Barcelona el próximo viernes día 31 y se prolongue, al menos, hasta mediados de marzo.

Los Mossos comunicaron hace unos días al juzgado de Vilanova i la Geltrú que investigó el suceso que empleados de la cárcel de mujeres  habían localizado un teléfono móvil marca Nokia en la celda número dos del módulo polivalente que Rosa Peral comparte con otro reclusa. El aparato y el cable se encontraban escondidos en el cubo de ropa sucia del lavabo, según ha podido saber EL PERIÓDICO. Los empleados del centro penitenciario que descubrieron el móvil y, por vía reglamentaria, lo entregaron a la policía de la Generalitat.

En las prisiones está totalmente prohibido el uso y la tenencia de teléfonos, por lo que alguien debió introducirlo ilegalmente en el recinto. Lo habitual es que los móviles entren a través de vis a vis con familiares o amigos. La posesión de un móvil por parte de un interno supone que este puede ser sancionado por una falta grave, que comporta la privación de paseo y de actos recreativos comunes como máximo durante un mes.

Los agentes no sólo comunicaron al juzgado el hallazgo, sino que remitieron el móvil ante la posibilidad de que el aparato pudiera tener algún tipo de información referente al proceso abierto contra Rosa Peral por el presunto asesinato.  Los investigadores podrán ahora analizar el teléfono y averiguar las llamadas que se pudieron efectuar desde el mismo, según las fuentes consultadas por este diario. Y todo ello a pocos día de que se inicie el juicio en la Audiencia de Barcelona, en el que Alberto López y Rosa Peral se enfrentan a 23 y 25 años de prisión, respectivamente, más otros 10 de libertad vigilada. Los dos procesado se han acusado mutuamente la muerte de Pedro R.

ReLACION TÓXICA

La fiscalía sostiene que Alberto y Rosa iniciaron una relación sentimental en el 2012 cuando la mujer todavía estaba con su marido, un mosso, con el que tuvo dos hijas. Años después, en el 2016, empezó un tercer idilio con Pedro R., también guardia urbano, que “simultaneo” con su matrimonio y con su amante. Al final, Rosa se separó y se fue a vivir con Pedro R. Al cabo de unos meses, en enero del 2017, Alberto descubrió ese vínculo sentimental, lo que provocó un total distanciamiento con quien había sido su amante. El imputado, además, “en venganza”, decidió desvelar a Pedro que él y su actual novia habían tenido una aventura con los dos a la vez. Esta revelación generó en la víctima “un clima creciente de desconfianza”.

Pasaron los meses y, entre marzo y abril del 2017 se produjo un nuevo acercamiento entre Rosa y su antiguo amante, Alberto. La fiscalía sostiene que tras la reanudación de esa relación sentimental, los dos imputados concluyeron de que Pedro R. la “obstaculizaba". Por esa razón, en la madrugada del 2 al 3 de mayo del 2017, Rosa y Alberto decidieron “conjuntamente o uno de ellos con la ausencia del otro” acabar con la vida de Pedro R. de forma violenta en la casa de la mujer en Vilanova i la Geltrú.

La acusación pública no precisa como se produjo el crimen, ni el arma que se utilizó. Después, los dos imputados metieron el cuerpo sin vida del guardia urbano en un coche, al que prendieron fuego en un camino cercano al pantano de Foix, donde fue localizado. Los dos acusados están en prisión desde su detención, en mayo del 2017.

Los último en declarar ante el tribunal popular

El próximo 31 de enero, viernes, se constituirá los miembros del jurado que juzgarán a Rosa Peral y Alberto López, pero no está previsto que sea hasta el final, el 11 y 12 de marzo, cuando se proceda a su interrogatorio. La primera sesión tras la elección del tribunal popular, el 3 de febrero, se dicará, en un principio, a la lectura de los escritos de acusación y defensa, así como a la exposición de alegaciones previas. Al día siguiente, empezará la prueba testifical. Uno de los platos fuertes será la declaración del exmarido de Rosa Peral y la de su actual pareja. Esta mujer declaró que la hija del la acusada le había explicado que vio a su madre manchada de sangre. Tras ello, serán interrogados en sesiones sucesivas un total de 62 testigos. Está previsto que un día el jurado se desplace hasta el lugar del crimen. Las pruebas periciales, sobre todo la de telefonía sobre la geolocalización de los móviles, serán importantes para que el jurado emita un veredicto.