25 oct 2020

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PRUEBA PILOTO

Barcelona usará un robot para mejorar la atención para las personas mayores

La iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona y el Mobile World Capital aspira a humanizar más la tecnología al servicio de la ciudadanía

Cecilia Guillermo

Foto de familia de la entrega de premios del reto ’Cómo mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de la tecnología 5G’, en el Ayuntamiento de Barcelona.

Foto de familia de la entrega de premios del reto ’Cómo mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de la tecnología 5G’, en el Ayuntamiento de Barcelona. / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Cada vez es más relevante el envejecimiento de la población: Barcelona cuenta con unas 90.000 personas mayores de 65 años que viven solas. La tecnología forma parte de todos los aspectos de la vida, pero este entorno digital genera una brecha respecto a la gente de más edad. Este hecho impulsó el reto 'Cómo mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de la tecnología 5G', que no solo buscaba un desarrollo aplicado a la ayuda sanitaria, también una mejora en la asistencia social.  

La convocatoria, del Ayuntamiento de Barcelona y el Mobile World Capital Barcelona, ya tiene ganadores: Grup Saltó, con su robot asistencial ARI, y Cisco, con una plataforma asistencial y de actividades lúdicas. En la entrega de galardones, realizada ayer en el Saló de Cròniques, ambas empresas remarcaron la necesidad de que la tecnología esté al servicio de las personas y no al revés. 

Dotación de 100.000 euros

La teniente de alcaldía de la Agenda 2030, Laia Bonet, también subrayó la voluntad de convertir a Barcelona en una ciudad innovadora y referente con un acceso equitativo al 5G. El objetivo es humanizar más las tecnologías para lograr un bien común: si están al servicio de la ciudadanía y mejoran la calidad de vida de un colectivo como el de la tercera edad, también se reducirá la necesidad de asistencia. Porque a pesar del gran número de personas mayores que viven solas en la ciudad, solo  40.000 disponen de asistencia familiar o tienen un cuidador unas pocas horas al día. "La tecnología permite nuevas vías para optimizar la asistencia", recalcó Bonet, que insistió en hacer de Barcelona una capital tecno-ética y más humanista.

Los ganadores, que dispondrán de 100.000 euros para una prueba piloto, encaran los problemas sociales de la tercera edad, que, según Mireia Fernández Ardèvol, experta en comunicación móvil y gente mayor de la UOC, es un colectivo del que falta información y esto lleva a desarrollar tecnologías basadas en "prejuicios y la condescendencia".