29 feb 2020

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METEOROLOGÍA ADVERSA EN PONENT

Así afecta la niebla a nuestra salud

Los médicos de Lleida advierten de que los largos periodos de nubes bajas agravan patologías como la gripe o las enfermedades mentales

Carlos Márquez Daniel

Niebla en las laderas del río Segre, el pasado jueves, en Lleida. 

Niebla en las laderas del río Segre, el pasado jueves, en Lleida.  / RAMON GABRIEL

Tras una breve tregua, la niebla ha vuelto ha instalarse en Lleida. La ciudad está registrando la temperatura media más baja desde finales del 2017, lo que ha convertido este inicio de año en un suplicio climatológico. La capital del Segre apenas ha visto el sol desde el día de Navidad y la cosa no parece que vaya a cambiar hasta, como mínimo, el viernes. El anticiclón no permite que el aire de la ciudad se renueve. Y este casco ambiental, además de ser incómodo, además de ir minando la mente y el estado de ánimo, también puede ser malo para la salud. 

Carmel Vidal es el jefe de Urgencias del Hospital de Vilanova de Lleida desde hace casi dos décadas. Conoce bien los efectos de la niebla en el organismo de los ilerdenses porque su equipo y él forman la primera línea de defensa contra los efectos de esta espesa y húmeda nube que condena a los ciudadanos a vivir en blanco y negro. Cuenta que en estos días afloran o se agravan ciertas patologías, sobre todo "las que tienen que ver con el sistema respiratorio" por esa manía de la niebla de viciar el aire, de no permitir que se renueve. Este fenómeno empeora, por ejemplo, los cuadros de gripe. "Se produce un mayor descompensación y se registran más casos de bronquitis", detalla el doctor. Las personas mayores son las que más acusan los efectos de la niebla. Los síntomas más habituales son ahogamiento y cuadros de insuficiencia respiratoria que derivan en disnea. También las personas con cardiopatías, advierte Vidal, deben mantenerse alerta durante estos días de clima infernal. 

Sin relaciones sociales

Àngel Pedra, coordinador del área de Psiquiatría del Hospital Santa Maria de Lleida, también advierte sobre los efectos que la niebla tiene sobre las enfermedades mentales. Explica que estos largos periodos de frío y nubes bajas, en los que el reloj biológico se ve alterado por la ausencia de sol, "causan una disminución de las relaciones sociales, lo que puede agravar ciertas patologías psiquiátricas". "Esto hace que este tipo de personas estén más ansiosas y nerviosas, que sean menos tolerantes a la frustración. También causa insomnio porque el cuerpo, ante la falta de luz, no se regula de manera correcta".

El doctor Pedra explica, con cierta sorpresa, que la población migrada procedente del continente africano no suele acudir a visitarse por estos problemas como sí lo hace habitualmente por muchas otras dolencias. Sostiene que puede deberse "a una cuestión cultural, al hecho de que en muchos, en estos países, la enfermedad mental está muy mal vista y estigmatizada". El responsable de Psiquiatría del Santa Maria de Lleida también hace mención a los conductores, pues este colectivo, muy extenso y heterogéneo, puede experimentar una pérdida de paciencia originada por la falta de visibilidad que puede derivar en un susto al volante. También los niños, añade este experto, experimentan durante los periodos de niebla un aumento del nerviosismo. Se muestran más tensos, más irascibles y eso es algo que las escuelas  notan. "Están más rebeldes que de costumbre”, concluye el doctor Pedra.