en dirección a Canarias

Una marroquí con cáncer escapa en patera para intentar curarse en España

"No he encontrado otra vía que subir a los barcos de la muerte, arriesgar mi vida durante varios días", explica Fatma Aboudrar

Una marroquí con cáncer escapa en patera para intentar curarse en España
Se lee en minutos

Dounia Sbai

Fatma Aboudrar, una marroquí con cáncer, ha arriesgado su vida para subirse a bordo de una patera rumbo a España, donde pretende intentar curarse de su enfermedad. Esta magrebí publicó en su cuenta en Facebook su foto y un vídeo que le muestra junto a otros emigrantes clandestinos en su viaje desesperado a las Canarias.

"Siempre he dicho que la vida continúa a pesar de las duras condiciones", explica en esta red social Fatma, que ha dejado atrás su vida en El Aiún (Sáhara Occidental, Marruecos) para perseguir "sus sueños robados".

"No he encontrado otra vía que subir a los barcos de la muerte", relata Aboudrar, que se queja del tormento que sufre en un país que, según su experiencia, no presta atención a los enfermos. "He asimilado las duras lecciones (…) y la única manera de vivir que he encontrado ha sido aventurarme durante unos días en las pateras", argumenta la marroquí.

"No queremos morir"

"Mis sueños fueron rechazados sin resultados, aunque me resistí a lograrlo todo", cuenta en su texto. Ella también eleva la voz por los jóvenes que le acompañan en el vídeo: "Actualmente no hay oportunidades", esgrime. "Solía engañarme a mí misma con que merecía la pena vivir en Marruecos, con que encontraría la luz hacia el final del túnel. (...) Me ha costado peleas, dolores y luchas para seguir adelante", narra en su testimonio.

Aboudrar, que acompaña su relato con una canción de los argelinos Ouled El Bahdja en la que llama a abandonar la propia patria en busca de un futuro mejor, explica cómo luchó en alta mar: "Luché por no ahogarme con cada ola fuerte. Luché con toda mi fe hasta conseguir llegar aquí. Me aventuré a marcar la diferencia entre quienes quieren vivir y morir".

Campaña marroquí

Noticias relacionadas

El viaje de Aboudrar coincide con una campaña lanzada recientemente por enfermos de cáncer sin medios para curarse en el reino alauí. "No queremos morir de cáncer" ha sido el lema de esta iniciativa que denuncia la lentitud en el otorgamiento de las citas en los hospitales, reclaman mejor atención médica y la gratuidad de tratamiento.

El Ministerio de Interior señaló en un informe presentado el pasado noviembre ante el Parlamento que en 2019 Marruecos abortó 64.798 intentos de emigración clandestina y ha desmantelado 154 redes de tráfico de seres humanos. 

* Fe de errores

Fatma Aboudrar, una marroquí con cáncer, ha arriesgado su vida para subirse a bordo de una patera rumbo a España, donde pretende intentar curarse de su enfermedad. Esta magrebí publicó en su cuenta en Facebook su foto y un vídeo que le muestra junto a otros emigrantes clandestinos en su viaje desesperado a las Canarias. «Siempre he dicho que la vida continúa a pesar de las duras condiciones», explica en esta red social Fatma, que ha dejado atrás su vida en El Aiún (Sáhara Occidental, Marruecos) para perseguir «sus sueños robados». «No he encontrado otra vía que subir a los barcos de la muerte», relata Aboudrar, que se queja del tormento que sufre en un país que, según su experiencia, no presta atención a los enfermos. «He asimilado las duras lecciones (¿) y la única manera de vivir que he encontrado ha sido aventurarme durante unos días en las pateras», argumenta la marroquí. «No queremos morir» «Mis sueños fueron rechazados sin resultados, aunque me resistí a lograrlo todo», cuenta en su texto. Ella también eleva la voz por los jóvenes que le acompañan en el vídeo: «Actualmente no hay oportunidades», esgrime. «Solía engañarme a mí misma con que merecía la pena vivir en Marruecos, con que encontraría la luz hacia el final del túnel. (...) Me ha costado peleas, dolores y luchas para seguir adelante», narra en su testimonio. Aboudrar, que acompaña su relato con una canción de los argelinos Ouled El Bahdja en la que llama a abandonar la propia patria en busca de un futuro mejor, explica cómo luchó en alta mar: «Luché por no ahogarme con cada ola fuerte. Luché con toda mi fe hasta conseguir llegar aquí. Me aventuré a marcar la diferencia entre quienes quieren vivir y morir». Campaña marroquí El viaje de Aboudrar coincide con una campaña lanzada recientemente por enfermos de cáncer sin medios para curarse en el reino alauí. «No queremos morir de cáncer» ha sido el lema de esta iniciativa que denuncia la lentitud en el otorgamiento de las citas en los hospitales, reclaman mejor atención médica y la gratuidad de tratamiento. El Ministerio de Interior señaló en un informe presentado el pasado noviembre ante el Parlamento que en 2019 Marruecos abortó 64.798 intentos de emigración clandestina y ha desmantelado 154 redes de tráfico de seres humanos.