24 oct 2020

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Un Jaguar de ochenta años para estrenar la Zona de Bajas Emisiones

Los dueños de automóviles clásicos ruegan que se les exima de la restricción esgrimiendo el valor histórico de los vehículos

La ordenanza de Barcelona les ha dado permiso para circular 10 días al año, una medida que consideran insuficiente

Guillem Sànchez

Álex Ricardo conduce su Jaguar por el centro de Barcelona.  / JORDI COTRINA

Circular por Passeig de Gràcia en un Jaguar Mk de 1948 el primer día de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) es como encenderse un Montecristo en la cafetería del Hospital Clínic: puestos a transgredir qué menos que hacerlo con clase. Este modelo de gasolina con salpicadero de madera y una dirección asistida fina como las compuertas de un submarino fue construido antes del 2000 (y antes de 1950 también) y, en consecuencia, es un auto prohibido para las calles de Barcelona a partir de este 2 de enero. Pero a su paso no despierta ninguna mirada de reprobación entre los ciudadanos. Todo lo contrario, a sus 80 años mantiene intacta su capacidad de seducción y levanta solo miradas de deseo. Mientras ha durado el trayecto de esta mañana ningún agente de la Guardia Urbana de Barcelona le ha dado el alto a Álex Ricardo, su conductor, para advertirle de que está incumpliendo la nueva normativa contra los coches contaminantes y que a partir del 1 de abril eso le va a costar 100 euros de multa.

Francesc Garriga, abuelo de Ricardo, era un empresario textil que comenzó con la pasión de esta familia por los coches antiguos que actualmente acumula ya una treintena de ejemplares. Los amantes de los clásicos son uno de los colectivos afectados por la ZBE, como lo son los conductores con problemas de movilidad o los que cobran menos de 8.000 euros brutos al año.

Considerados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, los Amigos de los Coches Veteranos (ACV) creen que no excluirlos de la ZBE supone atentar contra el patrimonio industrial de la ciudad. "Son coches que representan el periodo durante el que fueron construidos", insiste Ricardo.

Este Jaguar, por ejemplo, es el cuarto de su especie que se fabricó con el volante a la izquierda. Originario del Reino Unido este modelo echó a rodar en 1935 con el timón a la derecha. El estallido de la Segunda Guerra Mundial interrumpió su producción porque gran parte de la industria automovilística se volcó en el desarrollo de armas. Finalizada la contienda, la Jaguar volvió a los coches y en 1948 matriculó los primeros con el volante a la izquierda, uno de estos es el que ahora conduce Ricardo. Su abuelo lo compró por 5.000 pesetas a finales de los 70 cuando, casi por casualidad, supo que iba a ser destruido en un desguace. Es una de las joyas de la colección que comenzó Garriga.

"No estamos en contra de medidas que mejoren el aire de la ciudad", insiste. "Lo que pedimos es que se valore que los clásicos suponen solo el 0,07% del total de los desplazamientos del área metropolitana" y, en consecuencia, "debería permitirse que circularán porque lo hacen en contadas ocasiones".

El colectivo de dueños de clásicos goza de un permiso especial: circular 10 días al año a cambio de pagar dos euros por jornada. Para la ACV, que prepara movilizaciones, es insuficiente y pide un indulto total. Desde el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) se comprometen a escucharlos, entienden su malestar pero recuerdan que contaminan.