10 jul 2020

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LUCHA CONTRA UNA LACRA

El 2019 cerró con 55 asesinadas por violencia machista, cuatro más que en el 2018

El mensaje de Vox ha reforzado a los maltratadores y retraído a las mujeres, según los expertos

La contabilización de todas las víctimas y la adaptación de la ley, retos pendientes para el 2020

Patricia Martín

Protesta en la Puerta del Sol de Madrid contra la violencia machista

Protesta en la Puerta del Sol de Madrid contra la violencia machista / KIKO HUESCA (EFE)

La lacra de la violencia machista continúa de manera inexorable, pese a que haya fuerzas políticas que minimicen su importancia. En el 2019, 55 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, cuatro más que en el 2018. Se trata del tercer año consecutivo que aumenta el número de fallecidas, si bien los incrementos anteriores fueron menores, de una sola víctima cada año.

Los motivos que están detrás de este repunte son complejos y variados. No se puede buscar una causa-efecto, según los especialistas en este tipo de violencia, pero que en el panorama institucional haya aflorado Vox dificulta, en su opinión, que las maltratadas pidan ayuda y refuerza a los agresores. “El negacionismo de la violencia incide en la base de la misma, que es el posicionamiento del hombre como guardián natural de la familia, con potencial para castigar a la mujer. Que se niegue la realidad hace que las mujeres se retraigan a la hora de denunciar, que el entorno y los profesionales que podrían detectar el maltrato miren para otro lado mientras que el maltratador se siente más impune y respaldado”, explica Miguel Lorente, experto y exdelegado del Gobierno en esta materia.

Mientras que Susana Gisbert, fiscala especialista, señala a que el auge de Vox "ha disminuido el reproche social” hacia esta violencia, mientras que la situación de interinidad en el Gobierno central y la falta de una “apuesta clara quizá haya podido influir” en el aumento del maltrato con víctimas mortales.

Emergencia feminista

Las organizaciones de mujeres, por su parte, sí que ven una causa-efecto entre el mensaje de la ultraderecha y el repunte de asesinatos y, en este contexto, en verano decretaron la “emergencia feminista”. Así, en una multitudinaria marcha, exigieron al Ejecutivo la puesta en marcha de medidas decididas. Y es que el bloqueo político ha dificultado el desarrollo del pacto de Estado, con más de 200 medidas, que los partidos, antes de la llegada de Vox, acordaron en el 2017.

El pacto reclama adaptar la pionera ley integral contra la violencia de género, que este diciembre ha cumplido 15 años, a la normativa internacional de forma que contemple todos los ataques hacia las mujeres por el hecho de serlo y no solo los cometidos por sus parejas o exparejas. De hecho, la plataforma feminicidio.net, que recoge asesinatos como el de Diana Quer y Laura Luengo, llevados a cabo por desconocidos para ellas, ha contabilizado 99 feminicidios en el 2019, uno más que en el 2018.

Queda pendiente que la estadística oficial -que contabiliza 1.033 víctimas desde el 2003- recoja todos los asesinatos y que los juzgados especializados atiendan todas las violencias. Y es que, pese a que en el 2018 se aprobó la ley destinada a mejorar la formación en igualdad de los operadores jurídicos y que prevé reforzar la especialización de los juzgados, aún hay que realizar mejoras en ambos ámbitos, según Gisbert.

La protección y la educación

Por su parte, Lorente incluye entre los retos pendientes la mejora de la protección de las mujeres, en un contexto en el que la propia fiscala de sala delegada contra la violencia contra la mujer, Pilar Martín Nájera, ha llamado la atención en torno al “reducido” número de órdenes de protección dictadas. Asimismo, la representante del ministerio público ha incidido en la necesidad de reformar la llamada dispensa que permite a las víctimas no declarar contra sus parejas, lo que motiva el archivo de muchos de los procedimientos.

Y también queda pendiente implementar mejoras en la prevención y la incorporación a la enseñanza reglada de contenidos de educación afectivo-sexual.