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informe PISA 2018

La OCDE publica el primer examen internacional a la 'generación LOMCE'

El nuevo Informe PISA, que evalúa a alumnos escolarizados con la 'ley Wert', llega envuelto de controversia y críticas

Los resultados de lectura no se harán públicos en España después de detectarse anomalías en la elaboración de la prueba

Olga Pereda

Alumnos de un instituto de Badalona en unas pruebas de competencias básicas de cuarto de ESO.

Alumnos de un instituto de Badalona en unas pruebas de competencias básicas de cuarto de ESO. / RICARD FADRIQUE

Este martes se conocerá el estudio PISA, el sistema internacional de evaluación a alumnos de 15 años que realiza la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) en 72 países cada tres años en tres materias: lectura, matemáticas y ciencias. En España, el informe, que recoge por primera vez a estudiantes que han sido escolarizados bajo los criterios de la ley orgánica para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), nace con controversia. Los errores detectados en el apartado de lectura (dentro de la fluidez lectora) han llevado al organismo internacional a aplazar la publicación de los datos. Solo conoceremos, pues, los de matemáticas y ciencias.

La Comunidad de Madrid ha insistido en que esos tampoco se deberían dar. Para hacer la media en ambas materias se usan, entre otras muchas variables, la 'nota' de comprensión lectora. Si unos datos están contaminados lo están todos, criticó el pasado viernes el consejero de Educación de Madrid, Enrique Ossorio. La OCDE, sin embargo, le ha contestado que la contaminación, en caso de haberla, es mínima y que los datos merecen ser publicados. Lo investigarán igualmente, pero a posteriori.

Madrid, indignada

Madrid está indignada (todo hace prever que los resultados sean especialmente malos en la comunidad autónoma). Los técnicos de la consejería –que solo han accedido a los datos de Madrid- detectaron problemas "graves", como el hecho de que 70 alumnos no hicieron la prueba y su 'nota' fue de cero. También vieron que un grupo de examinadores –personal contratado por el ministerio de Educación- acapararon la mayoría de los errores detectados. "Los datos obtenidos son inexactos y no reflejan en modo alguno ni el nivel de nuestros alumnos ni se corresponden con el trabajo, esfuerzo y compromiso de nuestro profesorado", explicó Ossorio.

 

El tema ha suscitado debate entre los especialistas. Lucas Gortázar, experto en Educación y Política social, se dirigió vía Twitter a los piden una salida de PISA. "Espero la misma responsabilidad a la hora de exigir unas pruebas de diagnóstico nacionales de calidad (con todas las especificaciones que se quiera). De lo contrario, empiezo a pensar que lo que subyace es puro apetito por la opacidad", ha sentenciado.

Otros problemas

No es la primera vez que PISA –ahora los chavales responden vía ordenador- registra problemas serios. En el 2006, en EEUU no se incluyó la 'nota' de lectura para calcular el promedio después de observarse  errores en la impresión de la prueba en papel. En e 2015, en Argentina hubo una alteración por parte del país de los centros seleccionados y los resultados fueron anulados y excluidos por la OCDE.

Sea como sea, el informe PISA dará pistas sobre cómo van académicamente los alumnos españoles de Secundaria. Las pruebas se realizaron entre abril y mayo del 2018 (en España participaron 36.000 estudiantes), así que por primera vez los alumnos 'examinados' pertenecen a la generación LOMCE, la controvertida ley de educación aprobada por el entonces ministro José Ignacio Wert (PP).

El último informe PISA, que se realizó en el 2015 y se hizo público en el 2016, constataba que la escuela española, por fin, empezaba a salir de la mediocridad. Por primera vez, España estaba por encima de la media en comprensión lectora. En ciencias estaba en el promedio de la OCDE y por debajo (pero muy poco) en matemáticas.

Temas: Informe PISA