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EN NUEVE LOCALIDADES

Golpe a un clan de narcos de Badalona que se blanqueaba comprando casas

Cuarenta detenidos en una macrorredada contra una estructura que había amedrentado al barrio de Sant Roc

Los Mossos han intervenido sustancias estupefacientes, armas de fuego y una cantidad ingente de dinero en efectivo escondida en armarios

Guillem Sànchez

Antidisturbios de los Mossos durante la redada en Sant Roc.

Antidisturbios de los Mossos durante la redada en Sant Roc. / Manu Mitru

Una macrorredada de los Mossos d’Esquadra en Badalona, y en otros ocho municipios de la corona metropolitana, ha desarticulado este viernes una de las redes de tráfico de droga y de armas más importante de Catalunya. El clan familiar al frente de este entramado residía en Sant Roc, Badalona. Ocho de los dieciséis domicilios registrados en este barrio estaban en el mismo bloque, convertido en el tronco principal de la estructura. Pisos con las puertas blindadas que escondían en su interior droga, armas y una cantidad ingente de dinero en efectivo. En algún piso ha aparecido un armario lleno de fajos de billetes. 

La red estaba fundamentada sobre el comercio de armas y de droga, dos materias que han funcionado como "vasos comunicantes", en palabras del intendente Toni Rodríguez, jefe de al Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos, porque cuanta más droga comercializaban más necesidad tenían de armarse y cuanto más se armaban más capaces se veían de asumir retos de contrabando mayores. El dinero amasado se blanqueaba con la compra de bienes inmobiliarios, según fuentes policiales consultadas por EL PERIÓDICO. Varias de las entradas se han realizado en propiedades pagadas con dinero de la droga. Las casas que estaban ocupadas serán formalmente embargadas, las vacías han sido tapiadas. 

Mazazo nocturno 

A las seis de la madrugada, de noche, los Mossos han destrozado simultáneamente las puertas de más de 30 residencias de presuntos traficantes. Han sorprendido a más de cuarenta sospechososRodríguez confía en que el golpe asestado baste para desentramar "la estructura al completo".

En el operativo policial han participado unos 700 agentes. Para entrar en los domicilios habitados por personas presumiblemente armadas se ha recurrido al GEI (Grupo Especial de Intervención), la unidad de élite entrenada especialmente para los asaltos que entrañan más riesgo. Los agentes de investigación, acompañados de la unidad canina –perros adiestrados para localizar droga o armas– han escudriñado a continuación el interior de los inmuebles.

En cuanto los antidisturbios de la Brimo y Arro han irrumpido en los domicilios, agentes de subsuelo, en compañía de técnicos municipales, han descendido por las alcantarillas al circuito de desagüe de los váteres del principal bloque de interés policial en la calle de Córdoba, matriz de la red criminal. Conscientes de que para vencer las puertas blindadas iba a resultar necesario el uso de una sierra radial, y de que ese obstáculo daría tiempo a los traficantes de deshacerse de material comprometedor por el inodoro, los Mossos han querido colocar agentes -literalmente- en las cloacas para interceptarlo. Y ha funcionado porque los de subsuelo han logrado recuperar parte del material evacuado. 

Macrorredada de los Mossos contra un clan dedicado al tráfico de drogas y armas en Sant Roc. / GUILLEM SÀNCHEZ

Miedo en Sant Roc

Los vecinos del barrio de Sant Roc se sentían "intimidados". O por qué no decirlo más claramente, añade el intendente de Badalona, Alfons Sarrias, habían comenzado a convivir con el "miedo". En los últimos meses, la circulación de armas de fuego había incrementado peligrosamente entre delincuentes asentados en uno de los barrios más vulnerables de Catalunya. El asesino de la joven apuñalada en el Port Olímpic de Barcelona a principios del pasado mes de septiembre se escondía en uno de estos pisos anaranjados de Sant Roc y también él tenía una pistola que no dudó en usar para suicidarse cuando los Mossos llamaron a su puerta de noche tras un mes de fuga.

Esa presencia de armas, y de puntos de menudeo de droga, activó hace un año a los agentes de la unidad de investigación de Badalona. Al tirar de ese hilo, los policías dieron con el ovillo de un entramado mucho más grande, cuyo epicentro estaba en Sant Roc pero con ramificaciones que se extendían por otras ocho poblaciones: BarcelonaAlellaGranollersSant CeloniRiells i ViabreaViladecans y Santa Coloma de Gramenet. El juzgado número 3 de Badalona, que mantiene el secreto de sumario, ha instruido esta causa, apodada 'Monra'.