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temporada invernal

Catalunya inicia la temporada de esquí en dos semanas

La Molina inaugurará la campaña el 23 de noviembre y Espot Esquí, el 29

Las pistas de Pirineo diversifican sus actividades y venden también territorio y gastronomía

Carme Escales

Preparativos para la apertura de las pistas de esquí de la estación de La Molina, prevista para el próximo sábado 23 de noviembre.

Preparativos para la apertura de las pistas de esquí de la estación de La Molina, prevista para el próximo sábado 23 de noviembre. / JOAN CASTRO / ICONNA

El frío y la nieve de estos días ayudan a preparar las pistas de esquí para abrir. Algunas como La Molina prevén hacerlo ya el próximo sábado 23 de noviembre, en una nueva temporada, en principio, larga, hasta el 13 de abril, lunes de Pascua y cierre de la Semana Santa, que se contempla como fin de la campaña invernal.

El estreno de la ampliación del telecabina Cadí-Moixeró que facilitará el acceso a las pistas anexas de La Molina-Masella, 145 kilómetros de dominio esquiable (70 de La Molina y 75 de Masella), uno de los mayores del sur de Europa y con vistas a 2.537 metros de altitud sobre la cima de la Tosa, es una de las principales novedades de este invierno. En la confluencia de la comarcas del Ripollès, la Cerdanya y el Berguedà, La Molina, que es referencia en el área metropolitana de Barcelona –está a 150 km- y estación de gran tradición familiar, también estrenará el telesilla El Llac, que da acceso desde la zona del lago de La Molina hasta Coll de Pal.

Son infraestructuras pensadas también para quien quiera disfrutar del paisaje más allá del esquí. “Las estaciones de esquí, en Catalunya y en todo el mundo, deben ser cada vez más estaciones de montaña, y ofrecer posibilidades de disfrute del entorno natural, el paisaje y la vida auténtica del territorio los 365 días del año”, expone el director de La Molina, Xavier Perpinyà. “Circuitos de 'trekking', en bicicleta de montaña o a caballo son actividades complementarias, otro polo de atracción que ayuda a desestacionalizar la actividad turística, al mismo tiempo que permiten amortizar los remontes”, añade Perpinyà.

Para no abandonar la economía a merced de los designios de la climatología, y ampliar su 'target' de clientela, las estaciones idean cada año nuevas ofertas de ocio para sus visitantes, además del esquí alpino, el 'snowboard', las

La Molina organiza un Escape Snow donde ponerse en la piel de un equipo de socorristas ante la alerta de un alud

raquetas de nieve y el esquí de montaña. Un amplio calendario de actividades abre cada vez más las pistas a nuevos perfiles de familias y grupos. La llegada de los Reyes Magos, la celebración del Carnaval y las bajadas de antorchas nocturnas son parte de las citas sobre la nieve. La Molina concretamente celebrará un Escape Snow en el que los participantes deberán poner en la piel de un equipo de socorristas ante una alerta de alud de nieve.

Puertas de entrada a los parques naturales

La privilegiada ubicación de las estaciones en las cimas pirenaicas pone a su disposición numerosos atractivos naturales que ensanchan el panorama del esquí. La Molina y Masella son puerta de entrada al Parc Natural del Cadí-Moixeró; Espot Esquí, que también abre temporada (el 29) inaugurando su telesilla de La Roca, lo es del parque nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici; y PortAinéTavascan Virós-Vallferrera introducen en el parque natural del Alt Pirineu y Vallter y Vall de Núria facilitan el descubrimiento del de las Capçaleres del Ter i el Freser. Las pistas devienen así escenario, por ejemplo, de sesiones de observación astronómica, bajo el cielo de Espot y el parque de Agüestortes, designado reserva Startlight, o de talleres de fauna y flora autóctona desde los dominios esquiables junto a esos espacios protegidos permiten diversificar las actividades en la montaña, con la nieve a la vista o bajo los pies.

Boí Taüll, con 45 kilómetrosesquiables repartidos en 43 pistas y dos itinerarios, cuenta también con una pista exclusiva para bajadas en trineo y con un parque de nieve con cinco zonas lúdicas de diferentes niveles.

Vall de Núria, que tiene previsto inaugurar la temporada de invierno el sábado 30 de noviembre, es un ejemplo de estación que ya abre todo el año. Su oferta de actividades ha conseguido posicionarla como destino de alta montaña de 365 días y 'resort' de montaña. Focaliza sus productos en familia, relax y turismo activo.

Desconexión, gastronomía autóctona de los pequeños núcleos de montaña y el ejercicio físico en entornos idílicos dan a las estaciones de esquí un salvaconducto para compaginar negocio y sostenibilidad medioambiental.

Tal como expuso el secretario general de Esports, Gerard Figueras, durante la presentación de la nueva temporada de esquí de las estaciones que gestiona Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), el pasado jueves, “el deporte es una manera de dar visibilidad al territorio y enganchar a él a los jóvenes”.

Más novedades

Este año, Baqueira Beret cuenta con una nueva pista roja bautizada con el nombre de Eth Coret, con salida desde la

Baqueira abre una nueva pista roja de 1.496 metros de longitud y alcanza con ella los 167 km esquiables

pista inferior del telesilla Baciver y llegada a la cima del pico de Orri. Con una longitud de 1.496 metros y vistas espectaculares sobre la cara norte del valle. Con la nueva pista, Baqueira alcanza los 167 kilómetros esquiables.

En su conjunto, la 11 estaciones de esquí del Pirineo de Lleida (seis de alpino y siete de nórdico), que suman 500 kilómetros de pistas abren temporada con unos 70 cañones más de nieve producida que la temporada pasada.

Las siete estaciones de esquí nórdico (tres en la Cerdanya, dos en el Alt Urgell y otras dos en el Pallars, www.totnordic.com), fruto de una mancomunidad de municipios para la promoción del esquí nórdico, también miran al cielo para abrir sus accesos.

Temas: Catalunya