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EN OCTUBRE

Los disturbios en Barcelona elevan el número de rodajes en València

El sector teme que la inestabilidad le perjudique porque hay muchas productoras catalanas

JOSÉ LUIS GARCÍA

Rodaje de una marca de vehículos en València.

Rodaje de una marca de vehículos en València. / E. RIPOLL

El conflicto que desde hace años vive Catalunya a cuenta del 'procés' ha activado los vasos comunicantes que en materia económica le unen con la Comunitat Valenciana. En el 2017, con el referéndum del 1-O, primero las entidades financieras y tras ellas decenas de empresas trasladaron sus sedes sociales al otro lado del río Sènia ante el temor a la inestabilidad. El sector turístico también se está beneficiando de los temores de públicos tan sensibles a la incertidumbre como el sénior, que en el caso del Imserso deja plazas sin ocupar en las costas catalanas que en los últimos años se están reprogramando en la Comunitat Valenciana.

Un nuevo sector, el audiovisual especializado en rodajes publicitarios, se ha beneficiado también del conflicto catalán, sobre todo tras los disturbios producidos a raíz de la sentencia del 'procés' emitida el 14 de octubre. Así lo confirma, por un lado, la percepción del sector, y, por otro, los datos de la Film Office València, el área del ayuntamiento de la capital del Turia que canaliza y tramita las peticiones de rodaje en la ciudad. En la entidad confirman que en octubre hubo un crecimiento en el número de consultas de información sobre rodajes "más significativo que otros meses", algo que los profesionales atribuyen a la situación en Barcelona.

En concreto, el número de peticiones de información entre enero y octubre ha crecido un 9,1% hasta las 321, de las que se han materializado 198. Se trata de rodajes de todo tipo, desde películas y series hasta, mayoritariamente, anuncios publicitarios y sesiones fotográficas de vehículos o moda. Ha habido un repunte de actividad, sí, y en el caso de octubre se achaca a los disturbios de Barcelona. Pero la realidad es que ahora mismo en el sector hay incertidumbre ante la posibilidad de que aquella inestabilidad, más que beneficiar, acabe perjudicando a València. Según explica Daniel Escrivá, localizador de escenarios, el pico de trabajo en octubre ha respondido a un hecho puntual. Se trata de trabajos que ya estaban confirmados para Barcelona y que, ante las imágenes del colapso en el aeropuerto de El Prat y la tensión en las calles, han terminado materializándose en otras ciudades. Entre ellas València. 
Con todo, a medio plazo es posible que eso no vaya a ser beneficioso. "Hace dos años [cuando se produjo el referéndum], pensábamos que iban a venir más, y al final vinieron menos", explica Escrivá a Levante-EMV. Y ahora, tras el repunte de octubre, "ha habido un parón", constata. ¿A qué se debe esta fluctuación? Básicamente, a que la industria valenciana tiene una dependencia de las productoras catalanas, entre otras, para poder atraer los grandes rodajes internacionales.

"Muchos 'service' (productoras que coordinan ese tipo de trabajos para otros países) están en Barcelona. Nosotros comemos y bebemos de Barcelona. Si tienen mucho volumen de trabajo, nosotros también", explica el localizador. Son esas empresas posicionadas en el escenario internacional las que reciben y canalizan las peticiones. Y aquí no las hay. Lo primero que hacen es ofertar su ciudad como escenario. Si su teléfono deja de sonar, València puede notarlo. 
Escrivá, con todo, constata el crecimiento de la actividad en València, y no solo por trabajos derivados de otras latitudes. "En Barcelona, igual que en Madrid, llevan 20 años rodando y ahora están buscando otras ciudades. Antes tenías que luchar para que vinieran y ahora muchos clientes, productores, agencias, etc, vienen a València porque quieren rodar aquí", dice citando entre otras a multinacionales como Volkswagen o Skoda. Son los rodajes de vehículos los que movilizan los equipos más grandes.