06 ago 2020

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bloqueo universitario

La huelga indefinida abre una brecha entre los estudiantes

Defensores y detractores del paro se debaten entre el derecho a protestar y el de poder ir a clase

Cristina Gómez / Cecilia Guillermo / Laura Toledano

Ambiente a la entrada de la escuela de Ingeniería Industrial de la UPC.

Ambiente a la entrada de la escuela de Ingeniería Industrial de la UPC. / MANU MITRU

No fue un día normal. De hecho, hace ya tres semanas que la actividad no es en absoluto normal en las universidades catalanas. Pero este martes, en la primera jornada de huelga indefinida convocada por el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC), la tensión y las diferencias entre estudiantes se hicieron más evidentes si cabe. "Estamos viviendo unas circunstancias muy graves, de ataque directo a la democracia, y es fundamental que las universidades faciliten el derecho a manifestarse con las menores repercusiones posibles", clamaba, entre las voces que defendían el paro, una estudiante de Medicina de la Universitat de Girona (UdG). "Todos hemos tenido contradicciones morales durante estos días sobre si asistir a clase, por los exámenes o por no perder temario", admitía esta joven, que pide mantener el anonimato.

Con todo la opinión más generalizada la ilustraba esta otra estudiante de Historia, en este caso de la Universitat de Barcelona (UB), que también solicite no dar su nombre. "Estamos de acuerdo con que estos días no se evalúen actividades, pero creemos que tenemos derecho a asistir a clase con normalidad y seguir el temario programado", afirmaba. "Como alumna me encuentro en una situación de desinformación total. ¿Ahora qué hago? Las respuestas de muchos profesores son; ya veremos", lamentaba. 

La diversidad de opiniones respecto a lo que está ocurriendo estos días en la universidad catalana es amplia. Algunas de ellas quedan recogidas a continuación

Eulàlia Moncada, estudiante de Biología en la UAB

"La formación académica es básica pero ante todo somos personas y vivimos en una sociedad con derechos y libertades, si se ven comprometidos se tienen que defender. Yo priorizo la lucha. Las cosas se consiguen bloqueando la ciudad. La gente que no está de acuerdo tiene derecho a ir a clase o a intentarlo, es su prioridad, pero tienen que entender también la posición del resto, es nuestra herramienta de protesta en el momento actual". 

Clara García, alumna de Traducción e Interpretación en la UAB

"En mi facultad la mayoría de alumnos no estamos de acuerdo con la evaluación única porque nuestra carrera es muy práctica y no avanzaremos en nuestra materia, tenemos que practicar e irnos evaluando a lo largo del curso con tal de aprender y mejorar. Yo ahora no puedo asistir a clase los viernes que es cuando tengo la asignatura de Interpretación y no puedo practicar. El mismo derecho que tenemos en expresarnos y manifestarnos, también lo tenemos para ir a clase y estos días en la UAB ha habido muchos piquetes que nos han quitado ese derecho".

Clara Portell, estudiante de Ciencias Políticas en la UPF

"Es una situación excepcional que no se tiene que normalizar. No hay nada que se haya conseguido sin sacrificios. Se tiene que fijar un objetivo claro y no abusar de las manifestaciones, siempre con un consenso mayoritario. Hay gente que quiere ir a clase y defiende los objetivos de la huelga, y hay otros que no. La universidad es un reflejo de la sociedad, la gente que se manifiesta y está siendo detenida forma parte de nuestra comunidad y nos afecta directamente".

Adrià de Castro, alumno de Ingeniería Informática en la UPC

"Estoy a favor de que se cancelen clases y las actividades evaluables, ya que la situación actual necesita un cambio y los jóvenes cada vez están más concienciados de que para que lo haya hay que luchar por ello y atacar el sistema, ya sea académico o de cualquier otro ámbito. Pero creo que se debería dar la opción a poder evaluarse en su debido momento a los estudiantes que consideren que no hay ningún cambio por el que merezca la pena manifestarse". 

Leire González, estudiante de Animación

"Es lícito tanto hacer huelga como ir a clase, la gente que quiere asistir o no están en su derecho, pero los centros sobre todo públicos, tienen que permanecer abiertos y ser imparciales".

Iván Guillén, alumno de Educación Primaria en la UB

"Hay que respetar ambas posturas. Entiendo las dos porque yo tampoco quiero entorpecer mi carrera pero a la vez pienso  que no se puede normalizar la situación que se está viviendo yendo a clase como antes. Si no nos manifestamos, no avanzaremos nada y la situación no se arreglará. Las decisiones que se han tomado solo favorece a un bando puesto que se rompe la igualdad en la carrera en cuanto a poder avanzar en los estudios. Todo el mundo ha de seguir su carrera con normalidad pero a la vez poder manifestarse. Hay formas de compaginar las dos cosas".