02 dic 2020

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Polos opuestos en las universidades

Organizaciones independentistas y constitucionalistas se enzarzan en los campus

Júlia Regué

Acceso cerrado en el campus de la Ciutadella de la UPF.

Acceso cerrado en el campus de la Ciutadella de la UPF. / FERRAN NADEU

Las universidades, como espacio de conocimiento que se le supone, son un campo de confrontación ideológica y un nido de politización para los jóvenes. La sentencia del ‘procés’ se ha colado en las aulas y los estudiantes han reaccionado desde las distintas organizaciones políticas que las atraviesan. El Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) dio el pistoletazo de salida este martes a una huelga indefinida en los centros universitarios y distintos campus de la UPF amanecieron con los accesos bloqueados. Algunos simpatizantes de otra organización estudiantil, S’ha Acabat!, derribaron las barricadas para intentar acceder a los edificios.

Los choques entre estas organizaciones se arrastran desde hace tiempo. Su esencia en sí misma les convierte en polos opuestos. Con representación en universidades y institutos, el SEPC, inmerso en la órbita de la CUP, actúa como un "agente sindical estudiantil" y aboga por una educación "pública, popular, feminista, de calidad y en catalán" desde una óptica de izquierdas. Por su parte, S'ha Acabat! se define como un dique "ante el deterioro democrático en Catalunya" y recibe el espaldarazo de Ciutadans y el PP para hacer frente "a todos aquellos actos de las administraciones, de las entidades públicas o privadas o de los particulares que vulneren, limiten o pongan en peligro el ejercicio de los derechos que como ciudadanos les reconoce el ordenamiento jurídico". 

La portavoz del SEPC, Bel Oliver, carga contra los estudiantes constitucionalistas porque "funcionan de forma reactiva para criminalizar". "No participan en los espacios institucionales. No son una organización estudiantil en defensa de los derechos de los alumnos. Son liberales y españolistas y solo les interesa reventar piquetes", afirma. Por otro lado, el portavoz de S'ha Acabat!, Josep Lago, reivindica que su entidad va más allá del ámbito estudiantil y que por eso no participan en los claustros. "Los derechos conquistados no se tienen que defender en un claustro", asegura, y abunda en que "nosotros garantizamos la convivencia más allá de las aulas".

La mayoría de sus trifulcas se han sucedido en la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), donde ambos tienen mucho más peso que en otras de sus sectoriales. S'ha Acabat! denunció a la UAB ante la Junta Electoral de Zona de Sabadell para que borrara un mural independentista firmado por el SEPC. Este, por su parte, trató de boicotear carpas informativas y actos de la entidad constitucionalista. "Ejercemos la confrontación directa ante los que quieren limpiar su imagen pero tienen vínculos con la extrema derecha", justifica Oliver sobre estos hechos. 

Desde S'ha Acabat!, les acusan de propiciar altercados, y por eso han puesto en marcha un chat para organizarse y tratar de acudir a clase pese a la huelga: "Pueden reivindicar lo que quieran, pero no pueden hacer incompatible el derecho a la protesta del derecho a ir a clase. Lo que hacen no es democrático. Nosotros garantizamos los derechos básicos y que la gente tome partido y rompa el silencio", apunta Lago. Oliver, ya anticipa que les harán frente.