29 mar 2020

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ASALTO DE PELÍCULA

Detenido en Marbella uno de los fugitivos más buscados de Europa cuando celebraba su cumpleaños

Cihan Guzel está acusado participar en el 2013 en un ataque con explosivos y armas largas contra una empresa de seguridad de Luxemburgo

Julia Camacho

Momento de la detención en Marbella, el pasado fin de semana, de Cihan Guzel, uno de los fugitivos más buscados de europa

Un lustro de vida oculta huyendo de las fuerzas de seguridad han caído en saco roto por la ostentación de celebrar un cumpleaños en un lujoso club de Puerto Banús (Marbella). La Policía Nacional ha detenido este fin de semana en la Costa del Sol a uno de los fugitivos más peligrosos de Europa, huido después de haber participado en un espectacular intento de atraco a las oficinas centrales de una empresa de seguridad situada en Gasperich (Luxemburgo). Aunque el grupo no logró llevarse el botín y acabó huyendo por los bosques de la frontera con Bélgica, la justicia le buscaba para que cumpliera una pena de 22 años de prisión.

Según ha explicado la Policía Nacional, fueron los equipos de equipos de Bélgica y Luxemburgo de la red ENFAST (los equipos europeos destinados a la búsqueda activa de fugitivos) quienes dieron la alerta la pasada semana acerca de la posible presencia de Cihan Guzel, de 35 años, en la Costa del Sol.

Las pesquisas permitieron averiguar que se movía con otra identidad y que se encontraba en Marbella para celebrar su cumpleaños en compañía de algunos amigos. "Debido al poco tiempo de margen para actuar, se dio prioridad absoluta al caso" y los agentes se han volcado en su localización, que se produjo ya de madrugada en un exclusivo local del puerto en el que siquiera llegó a soplar las velas de la tarta.

Documentación falsa

El ahora detenido, que portaba documentación falsa de Francia para tratar de eludir cualquier acción judicial y cuya identidad fue difundidad por 'La Opinión de Málaga', está acusado de los delitos de tentativa de asesinato, tráfico ilícito de armas, municiones y explosivos, robo con violencia y uso de armas y pertenencia a organización criminal, según consta en la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) interpuesta por las autoridades luxemburguesas que estaba en vigor. De hecho, su nombre constaba en el listado de las personas más buscadas de Europa, (Europe’s Most Wanted) y en los archivos de fugitivos de la Policía luxemburguesa, que pedían la colaboración ciudadana para conocer su paradero.  

Asalto con explosivos y armas automática

El historial delictivo de Guzel se remonta a la noche del 2 al 3 de abril del 2013, según detallaron fuentes policiales, cuando junto a otros cinco delincuentes fuertemente armados atacó la sede de una compañía de transporte de dinero ubicada en Gasperich, a las afueras de la ciudad de Luxemburgo. El detalle de la acción rememora los asaltos de cualquier gran producción de Hollywood: los atracadores detonaron cargas explosivas en las puertas de acceso y, tras las detonaciones, lograron acceder al interior del recinto con armas automáticas. En el interior les esperaban los equipos de seguridad de la empresa, alertados por las primeras explosiones, pero que no respondieron al ataque a la espera de la actuación policial, que desplazó tres patrullas al lugar de inmediato.

Los agentes fueron recibidos, a unos cien metros de la oficina, con ráfagas de armas automáticas. Las fuentes hablan de que recibieron no menos de 38 disparos, y pese a que no alcanzaron los vehículos de la Policía, sí impactaron en viviendas cercanas, aunque sin ocasionar daños personales.

A las puertas de la cámara acorazada

Los asaltantes no pudieron acceder en ningún momento a la cámara acorazada donde estaba almacenado el dinero. Al comprobar que el atraco no salía como estaba planeado, los delincuentes huyeron a la carrera. En su huida, de unos 200 metros hasta el lugar donde les esperaban dos vehículos de gran cilindrada con el motor encendido para salir a toda velocidad, no dudaron en volver a disparar a los agentes para cubrir su retirada.

La Policía de Luxemburgo decretó de inmediato una Operación jaula para localizar a los fugitivos, que fueron detectados por una patrulla cuando circulaban en dirección hacía Bélgica. Al saberse descubiertos, "actuaron como un comando militar" tendiendo una emboscada en el interior del bosque a los agentes, que también que se vieron sorprendidos por una lluvia de balas disparadas con armas automáticas. Los impactos alcanzaron el coche policial, que estaba a 100 metros de distancia, lo que da idea de la potencia del arsenal que portaban.

Los investigadores contabilizaron después al menos 47 disparos en el lugar de los hechos. Los asaltantes abandonaron uno de los vehículos, al que prendieron fuego para borrar huellas, y lograron desaparecer a través de los bosques que unen la frontera entre Bélgica y Luxemburgo.

Tras años de búsqueda, la Policía logró detener a Guzel y otros dos asaltantes, que fueron juzgados en enero del 2018 y condenados a 22 años de prisión, según la Europol. Pero no llegó a cumplir la condena, ya que desapareció tras la sentencia. Durante este tiempo, y hasta la pasada semana, las pesquisas policiales le situaban en Bélgica.