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Las sillitas infantiles de coche llevarán una alarma 'antiabandono' en Italia

El dispositivo será obligatorio para asientos de niños de hasta 4 años después de que se hayan registrado varias muertes de pequeños por olvido del conductor

Rossend Domènech

Una dependienta atiende a una clienta en una tienda especializada en sillas de retención infantil, en Barcelona. 

Una dependienta atiende a una clienta en una tienda especializada en sillas de retención infantil, en Barcelona.  / RICARD CUGAT

Falta solo que lo publique el 'BOE'. Entonces será obligatorio en Italia que los asientos de coche para niños de hasta 4 años lleven incorporada una alarma con el fin de evitar que el conductor se olvide del pequeño ocupante. Los llaman 'dispositivos antiabandono', y su incorporación se ha impulsado después de haberse registrado varias muertes por este motivo en el país.

"No me he dado cuenta de nada, ni la he visto", relataba la madre de una niña de Arezzo a quien la policía interrogaba sobre su sorprendente olvido. Trabaja en el ayuntamiento de un pueblo adonde va en su coche y, de camino, tenía que dejar a la hija en el jardín de infancia. Sin embargo se olvidó de ella durante todo el turno de trabajo y al salir la pequeña estaba ya muerta.

Amnesia disociativa

Andrea Albanese todavía carga con la culpa por haber olvidado a Luca, de 2 años, en el asiento de retención infantil. Cuando se acordó ya estaba muerto. El tribunal le absolvió por "incapacidad de comprender" a causa de una "amnesia disociativa", según establecieron los peritos psiquiátricos.

En el asiento trasero para bebés también murió Jacopo, de 11 meses, en la provincia de Peruggia, olvidado por su padre. Pocos días más tarde le tocó a Elena, de 2 años, abandonada durante seis horas mientras el padre impartía su lección en la universidad local de Teramo. En Vicenza murió Gioia, olvidada por su madre en un párking bajo el sol. En Grossetto, la niña se salvó porque los peatones se dieron cuenta de su presencia en el interior de un coche. "Estaba segura de haberla dejado en el jardín de infancia", se excusó la madre. La lista podría seguir.

Frente a los demasiados numerosos casos de 'amnesia parental', en el 2014 se presentó en el Parlamento la primera ley para que los asientos de bebés lleven una alarma. En el 2018 se aprobó e incluso se publicó en el BOE, pero no entró en vigor a causa de algunos matices negativos señalados por la Unión Europea. Finalmente, este verano el Consejo de Estado dio su parecer positivo a la nueva normativa, que esta vez lleva todos los requisitos que necesitaba.

Entre 35 y 100 euros

Tras firmar el decreto que actúa la ley, la ministra de Transportes, Paola De Micheli, ha prometido facilidades fiscales para la compra de estas alarmas para los asientos infantiles, cuyo precio en los mercados mundiales oscila entre los 35 euros y los 100 euros. Una vez publicado en el 'BOE', la obligatoriedad entrará en vigor a los 15 días, pero los automovilistas podrán contrar con 120 de prórroga para dar tiempo a la industria de elaborar asientos con las características técnicas previstas. Las multas previstas por no llevar el dispositivo van de los 81 a los 326 euros, con la suspensión del carnet de conducir entre 15 días y dos meses a los reincidentes.

El decreto impone los nuevos asientos para niños de hasta 4 años o de estatura inferior a 1,50 metros. Evidentemente, homologados. Los mecanismos de alarma son distintos, según el fabricante. Unos registran la presencia del bebé a través de sensores y envían una señal sonora y visual al móvil del conductor si este se aleja del coche. Otros envían además una señal de socorro a los números de emergencia que haya en el teléfono. Un tercer grupo de aparatos recuerdan al chófer, a través del display, del bebé que llevan detrás, y piden confirmación a través del móvil (hasta 10 metros) y, en caso, de no responder, envían un SMS a los números de emergencia. Otro artilugio antiabandono está conectado a la almohadilla del niño cuando este se agita demasiado y se desactiva solo cuando se quita al bebé. Otros se conectan a la cintura del asiento y emiten señales automáticas, verdes, mientras se viaja,  o rojas en caso de olvido.

Problema en EEUU

El problema no es solo italiano. 'The Washington Post' se ocupó de ello, escribiendo que a partir de los años 90 los casos habían aumentado en los EEUU y daba la culpa a los 'airbags', ya que comportaron que los bebés fueran asentados en la parte trasera, "fuera del campo visivo de los padres". En el mismo artículo se citaba a un profesor de fisiología molecular, según el cual "el nivel de premura del progenitor no parece tener importancia", sino que la desatención es causada por el estrés y la falta de sueño.

El psiquiatra italiano Vincenzo Villari tiene otra opinión. "Las acciones repetidas nos desconectan de la cotidianidad", afirma. Es como "si se insertara el piloto automático (...), que hace perder el hijo y olvidar incluso lo más querido que tienes en el mundo". Subraya que "la condena más grave (de estos padres) se la infligen a sí mismos". "No se trata de un olvido cualquiera y no se puede justificar con el estrés, sino como un sintoma más grave", añade Massimo Biondi, psiquiatra universitario en Roma.

Temas: Italia