Ir a contenido

REPERCUSIONES DE UN ANUNCIO DEL GOVERN

Padres y expertos aplauden la propuesta de impartir educación sexual desde P-3

Las familias católicas afirman que "no debe imponerse" y que hay "otras cuestiones más importantes"

Cecilia Guillermo y Laura Toledano

Una enfermera atiende a una adolescente en el Centre Jove d’Atenció a la Sexualitat (CJAS), en enero.

Una enfermera atiende a una adolescente en el Centre Jove d’Atenció a la Sexualitat (CJAS), en enero. / ELISENDA PONS

El anuncio del ‘conseller’ de Educació, Josep Bargalló, de integrar en tres años la educación afectivo-sexual desde infantil hasta secundaria en la escuela catalana ha sido en general bien recibido por las asociaciones de madres y padres de alumnos y por entidades y expertos que trabajan a favor de la igualdad y por una sexualidad sana, aunque también se han escuchado voces críticas.

Graciela Atencio, presidenta de feminicidio.net, está a favor de la iniciativa y, además de abordar temas como la diversidad sexual, insiste en introducir cuestiones como el "no es no" y la prostitución, que rechaza. La entidad que encabeza ya pide a través de su web la inclusión de la educación sexual desde los centros infantiles y hasta las universidades. "Es necesario que esta medida llegue a más autonomías", subraya.

La presidenta de la Federació d’Associacions de Mares i Pares d’Alumnes (FAPAC), Belén Tascón, también valora la propuesta, pues "la educación sexual siempre ha sido una carencia del sistema", y espera que no se quede en un anuncio. La FAPAC quiere conocer el plan y cómo se llevará a cabo. Aboga por que sea una asignatura curricular, porque "es una materia seria para la vida".

Requiere una sistematización 

Raquel Hurtado, sexóloga y miembro de la Federación Estatal de Planificación Familiar, también cree "fantástica" la idea porque supone introducir la educación sexual en el currículo y "no se limita a la etapa con riesgos". Los humanos, como personas "sexuadas desde el nacimiento", pueden ser "educados desde el inicio de la escolarización", sostiene, tal como pretende el Govern. No obstante, avisa de que, si los contenidos son "transversales" y no se incluyen en una o varias asignaturas específicamente, el modelo "solo puede funcionar" si se sistematiza, se forma al profesorado y se deja claro quién y cómo se va a impartir. De lo contrario, "la responsabilidad puede diluirse", y los contenidos, no impartirse. Asimismo, subraya que esta materia debería garantizarse en toda España con una ley orgánica de educación. 

La socióloga y experta en el tema Mar Venegas aplaude asimismo la decisión: "Debería servir como punta de lanza para el resto de las comunidades. Es, además, fundamental que se haga desde infantil, como en el Reino Unido". También señala que es importante que se traten "cuestiones relativas a la igualdad de género, la violencia sexual, la construcción de la identidad, la imagen corporal, el amor no romántico… y, en definitiva, no solo relativas a la prevención de embarazos no deseados y las infecciones de transmisión sexual, que, lejos de contribuir a formar para disfrutar de la sexualidad, la llenan de miedos, tabús y desigualdad".   

Nota discordante

La nota discordante la pone Pedro José Caballero, presidente de la Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa), que cree que hay temas más importantes ahora, como el trabajo en materias comunes para todos los territorios. En su opinión, es una cuestión que crea controversia, más allá de si es positiva o no, y se tendría que aprobar de manera conjunta con las familias, los colegios y la Administración, no imponerla