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HISTORIA DE GÉNERO

Valencia rescata a sus reinas olvidadas

Una iniciativa recupera desde la 'historia de género' el papel de las influyentes monarcas medievales de la Corona de Aragón

Ejercieron de reinas, de consejeras o de mecenas pero después su papel quedó relegado en los manuales de historia

Nacho Herrero

Las ilustraciones, actualizadas por el estudio Lawerta, de las dieciocho reinas olvidadas y rescatadas en el Palau de la Generalitat en València

Las ilustraciones, actualizadas por el estudio Lawerta, de las dieciocho reinas olvidadas y rescatadas en el Palau de la Generalitat en València / Miguel Lorenzo

Fueron reinas con un enorme poder, consejeras con una notable influencia o fabulosas mecenas que auparon al trono a sus maridos, o las tres cosas a la vez, pero su papel en la historia, en este caso la de la Corona de Aragón, quedó eclipsado por el de sus esposos.

“La historia, generalmente, la hemos hecho hombres mirando lo que hicieron otros hombres”, explica a EL PERIÓDICO el historiador y medievalista Vicent Baydal, encargado de recuperar la trascendencia de estas figuras para ‘Les nostres Reines’, una exposición y un libro con el que la Generalitat valenciana ha querido devolver el protagonismo que tuvieron en su día y que fue posteriormente olvidado.

“En su época eran muy conocidas y formaban parte de la vida cotidiana de sus reinos pero el androcentrismo de la historia ha hecho que las dejáramos de lado haciendo que aparecieran como ‘hijas de’, esposas de’ o ‘hermanas de’”, apunta Baydal, que explica que en esta ocasión se han unido a la “historia de género, una tendencia historiográfico surgida hace unos años que utiliza un prisma femenino para interpretar los hechos”.

El caso de la Corona aragonesa, como en del Reino de Navarra, explica el medievalista, se daba la circunstancia de que hubo reinas que ejercieron ese enorme poder pero las mujeres no transmitían derechos dinásticos como sí pasaba en Castilla o en Inglaterra, así que lo hicieron “no por derecho sino como consortes”.

“Muchas veces hacían las mismas funciones que un rey, puesto que cuando este estaba fuera, y con la pluralidad de la Corona de Aragón era habitual que estuvieran en un territorio u otro, les podían delegar el poder y actuaban como tales”, explica.

Baydal es profesor en la Universitat Jaume I de Castelló y una de las dieciocho reinas rescatadas es precisamente la esposa de 'el Conquistador', Violante de Hungría, la ‘reina fundadora’, que ejerció de consejera de su marido al más alto nivel.

“El propio Jaume I dejó claro en su crónica, en el ‘Llibre dels fets’ que su consejo fue clave para al conquista de Valencia y explica que en el momento que se está negociando la rendición de la ciudad musulmana hizo que todos su consejeros salieran de la tienda en la que estaban los enviados enemigos y que solo se quedara ella porque quería su consejo”, recuerda.

Siendo una desconocida para el gran público, Baydal apunta que es la más conocida de todas las 'rescatadas', sin contar a Isabel de Castilla, cuyo mayor conocimiento atribuye a que fuera reina por derecho en Castilla y a “la historia nacional española se haya hecho primando los reyes castellanos”.

Monarcas sin leyenda

Entre todas las ‘recuperadas’, el medievalista destaca especialmente a tres por su relevancia y al mismo tiempo por su ‘anonimato’.

“Con Leonor de Sicilia me quedo por ser la primera que ejerció tareas efectivas de gobierno y porque tomó decisiones a nivel interno que cambiaron el rumbo de la Corona”, señala sobre la ‘reina grande’, cuyas enormes dotes de mando pasaron a ser anecdóticas cuando llegó el momento de trasladarlas a los manuales.

De María de Castilla, la ‘reina gobernanta’, explica que al marchar su marido a Nápoles sin billete de vuelta “ejerció como lugarteniente el gobierno en Aragón, Catalunya y Valencia”.

Por último, subraya la importancia de María de Luna, la ‘reina comprometida’, que ejerció como lugarteniente Aragón y en el Principado de Catalunya, donde tuvo un papel clave  en la ‘guerra de remensas’ (dos revueltas campesinas contra los malos usos de los señores en las que se puso del lado de los primeros) y también en los inicios de la guerra civil catalana (en la que favoreció a la ‘busca’ de mercaderes y artesanos frente a los patricios de la ‘biga’).

¡Ah! Sus maridos fueron, respectivamente, Pedro IV 'el Ceremonioso’, Alfonso ‘el Magnánimo y Martín I de Aragón.