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TRAGEDIA EN INCA

Cuatro técnicos que investigaron el accidente de Spanair analizarán el de Mallorca

El delegado del Gobierno en Baleares asegura que "no se trata de buscar responsabilidades sino de saber las causas"

El Periódico

Restos de uno de los aparatos accidentados en Inca el domingo.

Restos de uno de los aparatos accidentados en Inca el domingo. / EFE / CATI CLADERA

El delegado del Gobierno en funciones en Mallorca, Ramon Morey, ha explicado que cuatro técnicos del Ministerio de Fomento de la comisión que investigó el accidente de Spanair analizarán el choque aéreo ocurrido el domingo en  Inca. Los cuatro expertos son, según Morey, "muy especializados y muy cualificados". "La investigación del Ministerio de Fomento no trata de buscar responsabilidades sino saber las causas del accidente y tomar medidas para que accidentes como este no vuelvan a suceder", ha subrayado.

"Los técnicos estarán aquí todo el tiempo que haga falta, no tienen fecha de regreso", ha manifestado Morey, que ha añadido que la investigación de Fomento está en coordinación con la de la Guardia Civil. "Es imposible saber el tiempo que vamos a estar. Las investigaciones de la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos se van a dedicar en primer momento "a examinar las piezas una por una -por pequeñas que sean-". Estas están en estos momentos "custodiadas por la Guardia Civil", ha explicado el delegado. "La Benemérita ya ha cerrado el perímetro para mantener el escenario lo más puro posible y que no quede contaminado", ha añadido el delegado.

Minuto de silencio

Morey ha hecho estas declaraciones este lunes tras un minuto de silencio celebrado en el Consolat de Mar en el que han asistido los principales representantes políticos de la isla, los consellers del Govern y algunos de los diputados por Baleares en el Congreso de los Diputados.

El accidente tuvo lugar en el espacio aéreo del municipio mallorquín de Inca, por debajo de los 1.000 metros, sobre las 13.35 horas de este domingo, entre un helicóptero que había despegado de Son Bonet -en la ciudad de Palma de Mallorca-, y una avioneta ultraligera que lo había hecho del aeródromo del municipio mallorquín de Binissalem.
En concreto, tres adultos y dos menores se encontraban en el helicóptero, mientras que dos españoles adultos viajaban en el ultraligero.