Ir a contenido

Catalunya y Barcelona registran hasta agosto más asesinatos que en todo el 2018

La cifra de muertes violentas en lo que va del 2019 alcanza los 47 casos, tres más que en el conjunto del año anterior

El Periódico

Controles de los Mossos en el barrio de la Mina en Sant Adrià de Besòs. 

Controles de los Mossos en el barrio de la Mina en Sant Adrià de Besòs.  / ROBERT RAMOS

A mitad de agosto, Catalunya, con una significativa aportación de Barcelona, supera ya claramente el número total de homicidios que se produjeron en esta comunidad autónoma en todo el 2018. Un total de 44 personas murieron de forma violenta el año pasado, 10 de ellas en la capital catalana. El 12 de agosto, o sea, el pasado lunes, con el hallazgo del cadáver de una mujer bajo un camión en el paseo de Can Tunis, la cifra de homicidios del 2019 ha escalado ya hasta los 47, y de ellos 13 se han cometido dentro del término municipal de Barcelona.

La media es preocupante. Cada poco menos de cinco días ocurre un homicidio. Son cifras que tal vez quisieran en otras zonas del mundo más abonadas a la violencia, pero son inusuales en Catalunya. El promedio, sin embargo, es engañoso. La frecuencia ha crecido con la llegada del verano. Según las estadísticas de criminalidad de los Mossos d’Esquadra, consultadas por Efe, hasta finales de junio el número de víctimas de un homicidio eran 37. La gráfica cogió una curva ascendente a partir de entonces, con Barcelona como principal protagonista de varios de los sucesos.

En el 2018, el 23% de los homicidios de Catalunya ocurrieron en Barcelona. En lo que va de 2019, ese porcentaje ha subido al 28%. El mes de julio ha sido determinante en esa anomalía estadística. Fue un mes de crónica negra. No hubo un único patrón en los crímenes. Ocurrieron en cuatro distritos distintos, desde el acomodado Sarrià-Sant Gervasi, hasta en el señalado como inseguro de Ciutat Vella. El primero de ellos, por ejemplo, fue un caso aún sin resolver. Un joven entró el 6 de julio en una peluquería de la zona alta y disparó contra el marido de la responsable del establecimiento, que había ido a recogerla. A punto de finalizar el mes, el día 28, una pelea en el Port Olímpic terminó con un joven muerto víctima de una paliza.

De enero a junio

Julio ha sido insólitamente violento. Antes de ese mes, las cifras eran más contenidas. No hubo ningún homicidio en enero. Febrero estrenó la serie, con dos. Hubo otros dos en marzo. Uno, en mayo. Otro más en junio. En medio agosto, los muertos por homicidio en Barcelona son ya dos.

Otro dato refuerza esa idea de que Barcelona es, estadísticas en mano, un punto negro en materia de seguridad. En ese julio barcelonés que se saldó con cinco muertes, fallecieron en el resto de Catalunya de forma violenta solo dos personas, una en L’Hospitalet de Llobregat y otra en Terrassa.

El pasado mes de enero, el barómetro municipal que evalúa las principales preocupaciones de los barceloneses trajó una inesperada sorpresa. Por primera vez en 10 años, la inseguridad ciudadana era de nuevo la mayor inquietud de los ciudadanos. Había sido en otras ocasiones el tráfico, el turismo, los problemas de acceso a la vivienda…, pero desde el 2008 el miedo no encabezada el ránking. Entonces, la respuesta política fue la habitual en estos casos, sostener que la sensación que pueden tener los barceloneses no siempre casa con las cifras. Esa respuesta ya no vale.