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INVESTIGACIÓN POLICIAL

Cae una banda de falsos operarios que estafaban a ancianos en Barcelona

Los Mossos detienen a cinco hombres en el área metropolitana

Los arrestados conseguían datos bancarios de sus víctimas para apoderarse de dinero

J. G. Albalat

Detenidos cinco hombres por estafar a ancianos haciéndose pasar por operarios de servicios. / MOSSOS D'ESQUADRA

Los Mossos han detenido a cinco hombres que estafaban y hurtaban ancianos haciéndose pasar falsos operarios de revisión de servicios, e incluso por administradores de entidades bancarias. Los arrestados, un menor de edad y cuatro adultos de entre 19 y 27 años, de nacionalidad española y marroquí, se les considera presuntos autores de 13 delitos hechos delictivos de diferentes tipologías como estafas, hurtos, coacciones y robos violentos.

La investigación se inició en enero de 2019 cuando los Mossos tuvieron conocimiento de que en L'Hospitalet de Llobregat un hombre de edad avanzada había sido víctima de un robo violento por parte de un falso operario de la empresa de suministro eléctrico.

El falso trabajador de la empresa se desplazó hasta el domicilio en una furgoneta logotipada, llamó al propietario del piso diciéndole que necesitaba comprobar el contador eléctrico. Tras realizar unas supuestas comprobaciones de la instalación pidió el contrato del servicio y los datos bancarios del titular. Además, requirió al dueño de la vivienda que teclease el PIN de la libreta en una tableta electrónica, a lo que la víctima se negó. En este momento, el sospechoso empezó puso agresivo y violento y llegó a empujar la víctima que asustado terminó facilitándole los datos. El sospechoso se fue rápidamente de la casa con los datos personales y 300 euros en efectivo que el hombre guardaba en un cajón.

Gran puesta en escena

La policía pudo identificar al autor del robo, un hombre de 22 años que con connivencia de otros cuatro hombres habría participado en otros hechos delictivos similares. El principal investigado era quien planificaba las sustracciones. La banda hacía una gran puesta en escena permitía engañar a las víctimas de avanzada edad o especialmente vulnerables y conseguir su objetivo.
 
Los detenidos se hacían pasar por falsos operarios de diferentes empresas de suministro de servicios, y aprovechaban esta condición para acceder a los domicilios con dos objetivos, conseguir dinero, objetos de valor o libretas o tarjetas bancarias, y el otro conseguir datos personales y bancarios de las víctimas. En alguna ocasión, incluso, habían llegado a cobrar las falsas inspecciones y reparaciones.
 
Cuando conseguían hacerse con tarjetas y libretas bancarias y los datos personales, los implicados en esta trama hacían extracciones o transferencias de una cuenta a otra, llegando a veces a dejar al afectado en situaciones de precariedad económica. Otras veces hacían compras en portales de internet, o directamente en establecimientos haciéndose pasar por las víctimas.

Hasta 200 llamadas en cinco días

Los arrestados también llegaron a realizar llamadas directas a las víctimas haciéndose pasar por administradores de la entidad bancaria o de diferentes empresas. Con la excusa de poder solucionar algún problema administrativo o movimiento bancario equivocado, conseguían los datos personales y bancarios de la persona de avanzada edad, como el número de cuenta, el número de la tarjeta bancaria, el PIN de la tarjeta o el código de control para hacer compras, extracciones de dinero o transferencias a su favor. La actividad del grupo era frenética. En sólo cinco días llegaron a hacer más de 200 llamadas para concertar las citas o bien conseguir la información bancaria.

 
Con los beneficios, los estafadores adquirían principalmente productos de electrónica y consumo, tales como consolas de video juegos, televisiones de gran tamaño, o terminales de telefonía.
 
Las pesquisas policiales determinaron que los cinco hombres estarían relacionados con, al menos 13, hechos diferentes, aunque no se descarta que haya más víctimas, incluso en otros puntos de España. El día 12 de julio se estableció un operativo policial que permitió practicar las detenciones y realizar entradas y registros en domicilios del área metropolitana de Barcelona. En esas viviendas, los agentes intervinieron gran cantidad de material comprado de forma fraudulenta, así como la ropa que utilizaban para hacerse pasar por operarios. El día 15, tres de los adultos arrestados pasaron a disposición judicial, el juez decretó su libertad.