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Habrá un bus lanzadera

La L-5 del metro de Barcelona, cortada en agosto de Can Vidalet a Collblanc

La afectación, por la futura estación Ernest Lluch, concidirá con los de las líneas L-1 y L-2

Europa Press

Obras de la estación de metro Ernest Lluch en el año 2009.

Obras de la estación de metro Ernest Lluch en el año 2009. / JULIO CARBÓ

La L-5 del metro de Barcelona permanecerá cortada entre el 29 de julio y el 1 de septiembre para construir y adaptar el andén de la futura estación Ernest Lluch, que se ubicará entre las estaciones de Collblanc y Pubilla Cases, y conectará las ciudades de Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

En concreto, el corte de circulación afectará al tramo entre las paradas de Collblanc y Can Vidalet, para el que se habilitará un bus lanzadera con una frecuencia de paso de aproximadamente dos minutos, que cubrirá el recorrido entre dichas estaciones.

El 'conseller' de Territori de la Generalitat, Damià Calvet, ha explicado este viernes en una atención a los medios que esta actuación forma parte de las obras de arquitectura del vestíbulo y los accesos a la estación, que el Govern prevé finalizar en agosto del 2021, y que han supuesto una inversión de 15 millones de euros.

Los primeros trabajos empezaron en el 2009 con la excavación de la infraestructura y las bocas de metro con una inversión de 55 millones de euros, con lo cual el coste final de la estación, ha detallado el 'conseller', será de 70 millones de euros.

Calvet ha destacado que la nueva estación Ernest Lluch conectará con las T1, T2 y T3 del Trambaix y tendrá una afluencia diaria de 15.000 usuarios, al mismo tiempo que permitirá ahorrar hasta 670 toneladas de dióxido de carbono al año.

Distancia entre paradas

Actualmente, el tramo entre las paradas de Collblanc y Pubilla Cases es de 1.200 metros de distancia, el mayor entre estaciones en toda la red del metro, lo que inspiró a las administraciones catalana, de Barcelona y L'Hospitalet para impulsar la nueva parada.

La alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, Núria Marín, ha afirmado que la construcción de esta estación era "una asignatura pendiente", después de que en el 2010 quedara paralizada por la crisis económica y ha celebrado la puesta en marcha de los trabajos.

Por su parte, la teniente de alcalde de Urbanismo de Barcelona, Janet Sanz, ha destacado la alianza entre el ayuntamiento, el Govern y L'Hospitalet para ultimar las obras y responder así a los retos del área metropolitana: la calidad del aire y el transporte público.

Preguntada por los cortes de circulación en la L-5, que coincidirán en el mes de agosto con los de las líneas L-1 y L-2, Sanz ha pedido paciencia: "Sabemos que generan molestias y por eso intentamos hacer estos trabajos en las épocas de bajo movimiento como en verano para que en septiembre todo esté a punto". 

Temas: Metro