26 nov 2020

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AUDIENCIA DE BARCELONA

Seis jóvenes se sientan en el banquillo por abusar por "turnos" de una menor en Manresa

"Ve, te toca a ti, 15 minutos cada uno y no tardes", supuestamente le dijo uno de los acusados a otro

Los procesados solo han reconocido que fueron a una fiesta en una fábrica abandonada de Manresa

J. G. Albalat / Lourdes Barragán

Cinco de los acusados, este martes en la Audiencia de Barcelona.

Cinco de los acusados, este martes en la Audiencia de Barcelona. / ALBERT BERTRÁN

"Ve, te toca a ti, 15 minutos cada uno y no tardes". Esas palabras salieron de la boca de Bryan e iban dirigidas a su amigo Walter, según detalla la Fiscalía de Barcelona en su escrito de acusación por un ataque sexual grupal a una menor de 14 años el 29 de octubre del 2016 en una fiesta celebrada en una fábrica abandonada de Manresa. Bryan y Walter son dos de los seis jóvenes que este martes se han sentado en el banquillo de una sala de la Audiencia de Barcelona y a los que se les atribuye el delito de abuso sexual sobre menor, a la que llegaron a penetrar. La acusación particular, en nombre la víctima, les imputa agresión sexual.

Los seis procesados se enfrentan a una pena de 12 y 10 años de cárcel por abuso sexual, pero a uno de ellos se le reclama otros siete años y seis meses por obstrucción a la justicia. A un sexto imputado se le solicita una multa porque únicamente observó lo que hacían sus amigos, no hizo nada para evitarlo y aprovechó la escena para masturbarse. En el pantalón de la menor se halló  restos de semen de uno de los encausados, Daniel, que es quien permaneció en prisión preventiva dos años. El resto llevan en libertad desde que sucedieron los hechos. Clave en el juicio será la declaración de la menor atacada y de los amigos que le acompañaron a la fiesta y que testificarán este miércoles.  

Los procesados han negado en la primera sesión del juicio, que se prolongará durante otros dos días, que mantuvieran relaciones sexuales con la víctima e, incluso, alguno de ellos ha dicho que ni la conocía. Únicamente han reconocido que asistieron a esa fiesta en la fábrica de Manresa, cerca de la Fundación Universitaria del Bages, y que allí bebieron y fumaron marihuana. En la nave casi no había luz ("usamos la linterna del móvil", ha dicho uno). Poco más. Hasta han desmentido que tuvieran motes como indica la fiscalía. Uno de esos jóvenes, Daniel, ha rechazado contestar a la pregunta de si esa noche había mantenido relaciones sexuales con alguien, pero ha concretado que con la víctima no.

Alcohol y drogas

La fiscalía sostiene, sin embargo, que ese 29 de octubre los procesados no solo fueron a la fiesta, sino que abusaron sexualmente de la menor, que iba bebida y "consumió algún porro". Uno de los acusados, Bryan se la llevó a una caseta anexa a la nave principal de la antigua fábrica y en ese lugar, detalla el ministerio público, la penetró. Después animó al resto de los encausados que hicieran lo mismo.  Fueron pasando uno a uno por la caseta donde estaba la muchacha, a la que "penetraron por vía vaginal por turnos".

Según la acusación pública, tras la agresión sexual, uno de los procesados exhibió una pistola de fogueo ante los presentes en la fiesta y, haciendo el gesto de cargarla, y con "ánimo de amedrantar a los testigos allí presentes", gritó: "Si alguien de los que estáis aquí decís algo de lo que aquí pasa, tendréis problemas con vuestra familia". En la vista, los imputados han negado que alguien profiriera esa frase. La fiscalía, además, relata en su escrito de acusación al cabo de un rato, sobre las 3.30 de la madrugada, Bryan y otro acusado volvieron a la caseta y abusaron otra vez de la menor, obligándole a hacer una felación.  En días posteriores, el mismo Bryan se puso en contacto con algunos testigos para decirles que no dijeran la verdad "si no querían tener problemas".

Bryan, el principal acusado, ha reconocido que conocía a la víctima porque era novia de un amigo y que la noche de la fiesta se le "insinuó" varias veces, pero "la rechacé". Ha confesado, eso sí, que "mintió" al decir que una de las chicas de la fiesta era su novia. Lo hizo cuando se enteró que la víctima estaba en el hospital con su madre y "había la posibilidad de que denunciase".