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Francia se moviliza ante la ola de calor

Jardines abiertos por la noche, agua en estaciones y cantimploras para los 'sin techo', entre las medidas para afrontar la subida de temperaturas

Eva Cantón

La ola de calor lleva a muchos parisinos a refrescarse se la fuente del parque André Citroën de París.

La ola de calor lleva a muchos parisinos a refrescarse se la fuente del parque André Citroën de París. / REUTERS / CHARLES PLATIAU

El termómetro se dispara en Francia, donde todavía se recuerda la ola de calor que en el 2003 provocó 15.000 muertos. De aquel drama sanitario se sacaron algunas lecciones y dieciséis años después hay una mayor conciencia de los desajustes ligados al cambio climático, los ciudadanos están más sensibilizados y el Gobierno mejor preparado para hacer frente a un episodio meteorológico que durará una semana y podría batir todos los records.

El aire procedente del Sáhara dejará temperaturas próximas a los 40 grados al norte del Loira y de más de 40 en el sur del país este jueves y viernes, días en los que se alcanzarán los picos máximos antes de que se inicie el descenso térmico, previsto para el domingo.

Según Méteo France, esta ola de calor es excepcional para un mes de junio y será la más intensa desde 1947. Por la noche el mercurio no bajará de los 19 grados, hay 65 departamentos en alerta naranja y en ciudades como París el nivel de alerta es el 3, el anterior a la célula de crisis.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha dicho que la canícula estaba “prevista y anticipada” y el Gobierno se ha movilizado para evitar que se repita el escenario del 2003. Este martes el asunto ha estado en la agenda del Consejo de Ministros, donde la titular de Sanidad, Agnès Buzyn, ha detallado las medidas adoptadas poniendo el acento en la prevención.

Desde este domingo, emisoras de radio y cadenas de televisión difunden con frecuencia los consejos habituales en estos casos: hidratarse, evitar el ejercicio físico en las horas centrales del día, usar protector solar, bajar las persianas para mantener las casas refrigeradas y prestar especial atención a niños, enfermos y personas mayores.

El ministerio ha abierto un número gratuito para consultar qué hacer en caso de un golpe de calor y aconseja a mayores, discapacitados o personas que viven solas registrarse en los Ayuntamientos por si necesitaran algún tipo de ayuda. Los hospitales también están preparados, a pesar de la precaria situación del personal sanitario, que lleva semanas protestando por la falta de recursos.

Exámenes pospuestos

Además, el Ministerio de Educación ha optado por posponer hasta principios de la próxima semana los exámenes de reválida de bachillerato fijados inicialmente para esta semana. Mientras, las empresas deberán flexibilizar los horarios de los trabajadores que realicen sus actividades en el exterior.

En peajes de autopistas y estaciones de tren se repartirá agua. La compañía estatal de ferrocarril (SNCF) dispone de 450.000 botellas de agua y 200.000 paquetes de comida para atender a los pasajeros en caso de retrasos.

En París se han habilitado casi 140 plazas para albergar en salas climatizadas a las personas sin hogar, a quienes se distribuirán cantimploras. Habrá parques, jardines y piscinas abiertos por la noche y fuentes con atomizadores.

También se ofrecerán ‘kits’ al personal de guarderías y escuelas, donde las aulas tendrán que tener ventiladores. Como la ola de calor viene acompañada de un pico de contaminación, a partir de este miércoles se aplicará en París la circulación alterna y el aparcamiento para residentes será gratis.

Además de la movilización gubernamental, la subida de las temperaturas ha tenido otras consecuencias. Ventiladores y aparatos de aire acondicionado han desaparecido de las tiendas de electrodomésticos durante el fin de semana. Algunas cadenas han vendido un 300% más que el año pasado por estas fechas.

Temas: Francia