19 feb 2020

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Florentino Pérez dice que ha "perdido dinero" con el Castor

Afirma que la indemnización de más de 3.000 millones no bastó para cubrir gastos

El presidente del Madrid termina hablando de deporte y de política en el Parlament

Daniel G. Sastre

Pique entre Maria Sirvent (CUP) y Florentino Pérez en la comisión de investigación del caso Castor. / JOAN CORTADELLAS (VÍDEO: EUROPA PRESS)

Florentino Pérez compareció este lunes en el Parlament en calidad de presidente de ACS, pero terminó hablando del palco del Santiago Bernabéu y de baloncesto. Pero al margen de consideraciones deportivas y políticas, quizás lo más sustancioso de su intervención para hablar sobre el proyecto Castor llegó cuando aseguró que su empresa ha “perdido dinero” con el frustrado almacén gasístico, a pesar de la cuantiosa indemnización que recibió.

No estaba claro que Pérez, muy conocido por ser el presidente del Real Madrid, compareciera en la comisión de investigación del Parlament sobre el proyecto Castor. Pero lo hizo, y a pesar de que empezó diciendo que podía ayudar “poco” porque no había “participado en la obra”, acabó entrando en debate sin problemas con los diputados.

Algunos miembros de la comisión fueron duros con Pérez, y provocaron su indignación. Sobre todo la representante de la CUP, Maria Sirvent. “No permitiremos en ningún caso que usted ponga sus garras sobre nuestros niños, nuestra gente mayor, sobre la gente desfavorecida. Cada día tiene usted más sus garras puestas en la administración pública. A usted nuestra vida no le importa nada, solo le importa su bolsillo y su riqueza”, dijo la diputada antisistema después de recordarle que el fiasco de Castor costó a los contribuyentes, entre indemnizaciones e intereses, 3.200 millones de euros. “Esto es un mitin, por dios”, respondió el presidente de ACS.

"Parece que soy un demonio"

Pérez explicó que, siempre que se ejecuta una obra con “riesgo geológico grande”, cualquier país incluye una cláusula mediante la que se hace cargo de posibles problemas, como sucedió con el Castor. “Parece que yo soy aquí un demonio. ¿Dicen que le han dado 3.200 millones a Florentino? No me han dado ni un duro. Todo el dinero se lo han llevado los financiadores, los bonistas y el Banco Europeo de Inversiones. Aquí hemos perdido dinero. Con ese dinero, no se cubría el 100% de la deuda de los bonistas”, explicó.

En cualquier caso, se declaró “consternado” por los perjuicios que la plataforma generó a los vecinos de varias poblaciones de la Terres de l’Ebre y de Castellón, como los temblores sísmicos provocados por la actividad del Castor.

Poco acostumbrado a la dinámica parlamentaria, y también a que le indiquen cuándo puede hablar y cuándo no, Pérez mantuvo un cómico toma y daca con el presidente de la comisión, el diputado de ERC Ferran Civit, sobre el uso del micrófono. El presidente de ACS lo encendía a su antojo cuando quería responder a quien le interpelaba, sin recordar que tenía que hacerlo de forma conjunta cuando hubiera terminado toda la ronda. Si Civil intentaba apagarle el micro, Civil le sujetaba la mano para impedírselo.

Fue en el segundo turno cuando Pérez se mostró más suelto. Tras subrayar que todos los informes y auditorías concluyen que el trabajo de su empresa fue “perfecto”, presumió de que ACS “da trabajo a 200.000 personas y factura 100 millones de euros al día”. Y después, aprovechando las alusiones de la diputada de la CUP al palco del Bernabéu, se explayó hablando del Madrid y de política.

El palco del Bernabéu y el Partido Reformista

Afirmó que en el palco del Bernabéu “nadie hace ningún negocio”, y que “entra todo el mundo, los de Convergència y los de la CUP”. “Usted también está invitada a ir”, le dijo a la diputada Sirvent. Y eso le dio pie para recordar su aventura política –que acabó en fracaso- con el Partido Reformista, en el que se alió con Jordi Pujol para que “un catalán”, su amigo Miquel Roca, “fuera presidente del Gobierno”. “Yo fui a todos los mítines de CiU hasta que me hicieron presidente del Madrid”, desveló.

Ya lanzado, aseguró que tiene “muchos amigos del Barça”, y que se ha llevado “una gran decepción política por lo que está pasando en Catalunya”, en referencia al ‘procés’. Y, cuando la diputada de la CUP le dijo que no le caía simpático, Pérez le respondió que le parecía bien, pero que no es lo habitual: “Caigo más bien simpático que antipático”. Para demostrarlo, y antes de que se le echara el tiempo encima –“tengo el partido de baloncesto ahora a las nueve, a ver si llego”-, intentó congraciarse con los periodistas de la sala: “Alguien del Madrid habrá aquí, ¿no?”. Pero no tuvo suerte, a pesar de que el equipo que preside es el segundo en Catalunya en número de seguidores.