19 feb 2020

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Colectivo vulnerable

La Generalitat prevé duplicar plazas para los 'mena' en un mes

Afers Socials estudia habilitar 2.500 plazas para acoger a menores migrantes antes del verano

El Govern ha tenidp en cuenta oportunidades laborales y educativas para hacer la previsión

Elisenda Colell

Dos chicos magrebís a punto de cumplir los 18 años, que viven en un piso de inserción en Sabadell.

Dos chicos magrebís a punto de cumplir los 18 años, que viven en un piso de inserción en Sabadell.

La Generalitat quiere duplicar el número de plazas ya existentes para acoger a los menores migrantes que lleguen a Catalunya -y en particular a la ciudad de Barcelona- en las próximas semanas. Es una planificación que viene desarrollando desde principios de año a la que ha tenido acceso este diario, y que no es definitiva, sino que se va a ir aplicando en función de los niños que acaben llegando. "Después de la emergencia, queremos plantear estos recursos pensando en lo que necesiten y facilitando su integración", ha explicado la secretaria de Infància de la Generalitat, Georgina Oliva. Fuentes sociales tienen cierto temor de no poder cobrar a tiempo estos recursos, tras los impagos que vienen acumulando con la administración.

En enero, la Conselleria d'Afers Socials anunció que ponía remedio a la crisis de los menores migrantes con una Estrategia Catalana de Acogida. En su momento, el tercer sector lamentó que no se hubiera pactado un calendario ni tampoco una partida económica. En febrero, los responsables de la DGAIA (dirección general de Atenció a la Infància) planificaron cómo y dónde se va a acoger a los menores que recalen en Catalunya, si se cumplen las previsiones de 5.500 llegadas de menores migrantes. Muchos de ellos, llegan a Barcelona. Este diario ha tenido acceso a los planes del Govern. La intención es abrir 2.545 plazas para adolescentes migrantes hasta junio. En abril había 2.480 plazas de esta tipología, este plan implica un aumento del 202% en casi dos meses.

Por tipología de espacios, el 37% de estas plazas serán en centros de Primera Acogida y Atención Integral. Un equipamiento donde, teóricamente, los jóvenes están pocas semanas hasta que van a un espacio más adecuado a sus características. Un 10% restante, 250 plazas, se han pensado para 'jóvenes vulnerables'. Un recurso para los chicos migrantes que, sin ningún familiar referente, al cumplir los 18 años tengan más problemas para lograr su integración, especialmente por problemas idiomáticos. 

Aunque la principal novedad, como ya apuntaba la estrategia catalana, son los pisos de inserción para la autonomía adulta. Suponen el 40% de las nuevas plazas y la mitad de ellos, 450 en junio y 1.030 para diciembre, son para chicos que hayan cumplido los 18 años y donde podrán permanecer hasta tres años. "Esto nos permitirá que los chicos estén en recursos más adecuados, y no estén más tiempo del que deberían en la primera acogida", explica la secretaria.

Triplicar las plazas hasta finales de año

El pico más importante de llegadas se espera que sea en verano y los meses posteriores, cuando el Govern calcula que tendrán que acoger el 70% del total de niños que migren hasta Catalunya. Es por ello que este calendario también prevé volver a incorporar 4.160 plazas más entre julio y diciembre. Un aumento también espectacular que triplicaría el sistema de acogida pensado para estos niños y adolescentes. 

Facilitar el arraigo

Estas plazas estarían distribuídas por todo el territorio catalán, según confirma la secretaria. La diferencia, hasta ahora, es que se ha estudiado al detalle la correcta ubicación, teniendo en cuenta los planes de nuevas oportunidades del Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC), opciones laborales, educativas y redes de asociaciones que les puedan ayudar. "Antes, los chicos podían pasar por tres comarcas distintas en los recursos de acogida, ahora la idea es que no se muevan de su territorio, así facilitamos su arraigo y su integración y podemos equilibrar los territorios de acogida", asegura Oliva. La idea, pues, es que estos recursos estén en núcleos cercanos a los que ya existen en la actualidad, especialmente los pisos para mayores de edad, pero no el mismo municipio para no saturar recursos.  

En marzo y abril ya se comunicó este plan a los municipios afectados y a las entidades sociales. Una forma de trabajo que difiere de la emergencia y la urgencia con la que se tuvo que organizar el año pasada, y que fue ampliamente criticada. "Ha habido un muy bien feedback", asegura Oliva. Algunos centros ya han empezado a abrir este marzo, otras entidades aguardan a las llegadas que se producan en junio. 

Miedo a impagos

Quien tiene que abrir estos centros es el tercer sector, las entidades que, sin ánimo de lucro consorcian servicios públicos la administración. Todas las plazas de acogida de menores migrantes abiertas en los últimos dos años se han hecho aplicando este modelo, básicamente por la rapidez burocrática que supone ante la urgencia de las llegadas.

De momento la direcció general de Atenció a la Infància i l'Adolescència debe alrededor de 40 millones de euros a estas entidades sociales. "Las facturas siguen su curso pero aún no hemos cobrado el 2019", confirman fuentes de la patronal del tercer sector, La Confederació. El sector ha tenido que atrasar gastos, y espera poder cobrar a tiempo para recoger el guante y abrir estas plazas. Y más aún teniendo en cuenta que todo ello se tendrá que financiar con presupuestos prorrogados. El Govern sostiene que va a financiar el servicio con los fondos de contingencia, y que están tramitando todas las facturas para pagar lo antes posible. 

"Está en riesgo el modelo que hemos creado", asegura una entidad social que ayuda los jóvenes. Y es que los centros de emergencia y primera acogida de los menores migrantes no se pueden inscribir aún en la cartera de servicios sociales. Lo confirma la secretaria. El motivo, se tiene que hacer un estudio de impacto de la prueba piloto, y un análisis posterior. "No es inmediato", asegura Oliva. La Confederació teme que estos centros tengan más problemas para cobrar el servicio que prestan a la administración, y más teniendo en cuenta el nuevo sistema de acreditaciones que está aplicando el Govern.