21 oct 2020

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colectivo vulnerable

Trabajadores sociales avisan de que "fichar a los 'niños de la calle' no es la solución"

Fuentes sociales insisten en que hay que vincular a los menores en los centros de protección

Los adolescentes se escapan de las comisarías tras salir en libertad con cargos

Elisenda Colell

Menores en la calle Hort de Sant Pau, ante un vehículo de los Mossos aparcado en la calle de Les Tàpies.

Menores en la calle Hort de Sant Pau, ante un vehículo de los Mossos aparcado en la calle de Les Tàpies. / ALBERT BERTRAN

Es un grupo minoritario, pero la dinámica que tienen es difícil de romper. Los 'niños de la calle' que flirtean con la delincuencia tienen un común denominador: no quieren vivir en los centros tutelados que les ofrece la Generalitat. No les gustan las normas y prefieren la vida precaria. "Mientras se sigan escapando, el problema seguirá existiendo", aseguran fuentes sociales y policiales a EL PERIÓDICO. Las entidades rechazan que "fichar" policialmente a los niños sea la solución.

Un niño migrante de 10 años vive en la calle y es pillado tras cometer un hurto. La policía lo identifica y confirma que reside en un centro de menores de la Generalitat. Es llevado a la Oficina de Atención al Menor (AOM) de los Mossos. Al ser inimputable, tiene menos de 14 años, los agentes llaman a la dirección general de Atención a la Infancia (DGAIA) para preguntar dónde le tienen que llevar. Hay otros que sí son imputables y acaban en libertad con medidas de vigilancia en el medio abierto. 

"Los que quieren ir al centro se quedan sentaditos, esperando la plaza. Pueden estar varias horas", explica una fuente policial. Pero hay un grupo que se resiste a ser trasladado. "No está detenido, no le podemos obligar en contra de su voluntad". No lo hacen los policías, menos aún se lo plantean los educadores sociales que les vienen a buscar. El resultado es siempre el mismo: la fuga y vuelta a empezar.

El plan 'Polièdric' se lleva implantando hace algunos días. "Fichamos a los niños, tendremos estadísticas, pero esto no va a resolver el problema", señala un agente. Desde el tercer sector insisten en dar con una medida complementaria. "Hay que lograr el vínculo educativo y afectivo con el niño para que no se quiera escapar". Y una de las claves es acabar con el coladero perfecto en el que se ha convertido la Ciudad de la Justícia y las comisarías. 

Fuentes muncipales también tienen dudas sobre este operativo. "Prácticamente no hemos sido informados", lamentan. Y añaden que la presencia de los Mossos en la mesa institucional de la Generalitat sobre la atención de estos menores migrantes sin referentes familiares ha sido "desleal". "Apenas han asistido", aseguran. 

Mientras los focos se centran en la situación de los menores de edad, un temor preocupa las entidades que atienden la mayoría de menores migrantes que sí acceden a ser protegidos por la Generalitat. ¿Qué futuro les espera?, se preguntan tanto entidades sociales como agentes policiales. La ley de extranjería no pone las cosas fáciles, y las oportunidades laborales no están a su alcance. Este año, alrededor de un millar de menores van a cumplir la mayoría de edad. "Si no les podemos dar alternativas, el problema de los niños de la calle será nuestra última preocupación", 

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