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DESTINO A LAS ISLAS DE SAMOS Y LESBOS

El Open Arms vuelve al mar 100 días después

El Gobierno le permite repartir ayuda humanitaria pero no podrá rescatar náufragos en el Mediterráneo central

La oenegé aplicará la ley marítima y sacará a personas del agua si encuentra "vidas en peligro" por el camino

Carlos Márquez Daniel

El buque de la ONG Proactiva Open Arms ha zarpado desde el puerto de Barcelona, donde llevaba bloqueado más de cien días atracado. / JORDI COTRINA / EFE VÍDEO

Salió a navegar por última vez el 5 de enero. Los Reyes Magos llegaban por mar a Barcelona y el Open Arms soltaba amarras para recibirles como es debido. Todo eran sonrisas y esperanza en el buque de la oenegé Proactiva Open Arms, que aquellos días recargaba fuerzas en casa. Hasta que una semana después, el 14 de enero, el Gobierno del PSOE les denegaba el permiso para zarpar hacia el Mediterráneo central, donde el navío suele desempeñar sus labores de rescate de náufragos. Se alegaban problemas de seguridad y el incumplimiento de varios convenios marítimos. Han pasado 100 días y ese bloqueo administrativo se ha salvado. A medias, porque pueden marchar cargados de ayuda humanitaria (20 toneladas) pero no les está permitido entrar en la región de búsqueda y rescate (zona SAR, 'search and rescue' en sus siglas en inglés), frente a las costas de Libia. Han partido este martes a las 15 horas. 

Debía partir el viernes, pero el temporal ha querido que su adiós coincida con la celebración de Sant Jordi, esa leyenda del caballero rescatador, aunque en esta ocasión se trate de un princesa en manos de un hambriento dragón. Su bandera ha ondeado en lo más alto del mástil. El primer destino del barco será las islas griegas de Samos y Lesbos, donde está previsto que reparta buena parte del material humanitario que ha ido almacenando en estos más de tres meses. No ha sido poco: valga un ejemplo: pidieron 400 mantas y recibieron cerca de 10.000. Aunque el permiso. En todo este tiempo se ha producido una auténtica marea de apoyos a la oenegé. De miles de personas anónimas, pero también personajes conocidos Pep Guardiola, Javier Bardem, Dani Rovira, Clara Lago, Richard Gere, Andreu Buenafuente, Joan Manuel Serrat o Rossy de Palma. También el expresidente de Uruguay José Múgica, todo tipo de colectivos profesionales (abogados y fiscales) y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que este mismo martes volvía a cargar contra el presidente Pedro Sánchez por restringir la labor humanitaria del Open Arms. "No se puede entender que se condene a la gente a morir", ha dicho la concejala.

En caso de desobedecer la orden del Ministerio de Fomento, la oenegé se enfrentaría a multas de entre 300.000 y 900.000 euros, tal y como ha detallado Oscar Camps, director de Proactiva Open Arms. Aun así, el rescatador también ha dejado claro en varias ocasiones que el derecho marítimo internacional "pasará por encima" de cualquier documento oficial. Es decir, que si son testigos de "una situación en la que haya vidas en peligro, lo que imperará es el sentido común por muy pernicioso y caro que sea". 

Una "decisión política"

La travesia del barco durará entre ocho y 10 días hasta alcanzar el primer puerto, en Samos. Después tomará rumbo a Lesbos y acabará su misión atracando en Tesalónica con la idea, según ha señalado a Efe el jefe de operación de la oenegé, Gerard Casals, de "hacer una pequeña ruta por el Egeo para observar cómo está la situación allá". Según este cooperante, el permiso de zarpar no es más que una "decisión política" que llega a escasos días de una elecciones generales cuyo resultado será determinante para definir qué futuro le espera a este barco de bandera española. 

Proactiva Open Arms dejó de operar en las costas de Grecia en el 2016 para centrar su actividad en el Mediterráneo central, donde se estaba produciendo una sangría constante de náufragos. Con esta nueva situación, y con la prohibición de navegar en esa zona, la organización aprovechará para "retomar los contactos con los guardacostas locales". El barco va ahora cargado  con productos de higiene y comida para las personas que viven en los campos de refugiados griegos, aunque también porta material escolar, ordenadores y bicicletas.