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Vigilancia de incógnito en las carreteras

Pillada una conductora dando el pecho y varios automovilistas afeitándose

Los coches policiales camuflados, que ponen 17.000 multas en tres meses, se llevan muchas sorpresas

Óscar Hernández

Dos agentes de una patrulla Espiell paran a un motorista que ha cometido una infracción. Delante, el coche policial camuflado.

Dos agentes de una patrulla Espiell paran a un motorista que ha cometido una infracción. Delante, el coche policial camuflado. / Joan Cortadellas

El uso de los coches camuflados en la vigilancia de las carreteras se ha recuperado de forma intensiva este año como una de las medidas fundamentales para frenar el incremento de la siniestralidad. Solo en lo que va de año, estas patrullas han detectado 17.443 infracciones, explicó el comisario general de Mobilitat, Joan Carles Molinero.

"No se trata de conductores de un perfil único, sino  muy variado», explicó el mando policial en la presentación de la operación salida antes de detallar algunos de los casos más sorprendentes que han descubierto en estos tres últimos meses las patrullas Espiell.

«Una de las patrullas detectó a una conductora que circulaba sin llevar puesto el cinturón de seguridad mientras amamantaba a un recién nacido, en vez de parar el coche para hacerlo». La conductora fue sancionada por los agentes.

También sorprende la detección de varios conductores afeitándose mientras están el volante y que también han sido multados.  Aunque el premio a la temeridad en esta mezcla de higiene personal y conducción se lo lleva «el conductor de un camion de 40 toneladas que se estaba lavando los dientes». También en este caso los dos agentes uniformados que van en el coche camuflado se pusieron a su lado y le hicieron parar para multarle.

El anecdotario de los conductores pillados in fraganti tiene también su lado dramático, como el del caso del motorista al que un coche camuflado sorprendió por la mañana adelantando varios coches pese a la raya continua, por lo que fue parado y multado. «Ese mismo día, a las 15.30 horas, se recibió el aviso de un accidente mortal en esa misma carretera. Cuando llegó la patrulla, los policías comprobaron que el fallecido era el mismo motorista, que aún llevaba en el bolsillo el boletín de denuncia», añade el mando policial.

El móvil por la ventanilla

Aunque hay conductores sorprendidos con el móvil que hasta han dado las gracias a los policías que los han parado y sancionado, conscientes de que podrían haber causado un accidente por distracción, hay también quien niega la mayor. «Un camionero llegó a tirar el móvil por la ventanilla cuando le indicamos que parara. Incluso invitó a los policías a que registraran la cabina para buscar el teléfono. Después de muiltarle, la misma patrulla le sorprendió con el camión parado y él fuera  buscando el móvil en el arcén».

«Son casos que pueden hacer gracia, pero en realidad son acciones que ponen en peligro la vida de estas personas y también las de las demás», apunta el director del Servei Català de Trànsit, Juli Gendrau, quien ya anunció en diciembre el mayor despliegue de las patrullas Espiell.