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VIOLENCIA MACHISTA

València abre un espacio único y amable de denuncia y apoyo a las víctimas de violencia de género

Inauguran en València una oficina abierta 365 días al año en la que las mujeres recibirán asesoramiento antes de denunciar y acompañamiento durante todo el proceso

De esta nueva oficina el atestado que se mande al juzgado incluirá también un informe que dará más datos a los jueces para tomar medidad de proteccción

Nacho Herrero

Las profesionales, psicólogas y trabajadoras sociales, que trabajarán en la oficina de denuncias y atención a mujeres maltratadas. 

Las profesionales, psicólogas y trabajadoras sociales, que trabajarán en la oficina de denuncias y atención a mujeres maltratadas.  / MIGUEL LORENZO

Poder denunciar un caso de violencia de género cualquier día y a cualquier hora, en un entorno seguro y también amable, acompañada y ayudada por profesionales hasta el final del proceso y sin tener que peregrinar en busca de recursos. Esta es la propuesta con la que este lunes se ha puesto en marcha en València una oficina piloto de atención a las mujeres víctima de violencia machista, un proyecto en el que colaboran el Ministerio del Interior y la Conselleria de Justicia.

Está situada en la Ciudad de la Justicia de València, una ubicación que en su día provocó una tormenta política pues la vicepresidenta y consellera de bienestar social Mónica Oltra consideraba que habría sido más adecuado el ‘Centro Mujer 24horas’ y no los juzgados.

El nuevo espacio, eso sí, tiene una entrada propia, lo que le permitirá estar abierto todos los días del año en un horario de 9 a 21 horas que desde la propia oficina aseguran que será flexible.  “Si hay que salir a las dos de la mañana, se saldrá. Aquí no va a haber ninguna prisa por nada”, afirman.

En el interior, decorado con coloridas obras realizadas por menores del centro de reeducación Pi Gros de Castelló, tras una recepción para recibir a las denunciantes, hay una sala de espera con una pequeña mesa y una alfombra para que los hijos de las mujeres que acudan puedan pintar y jugar.

Una comisaría en el despacho

El resto son aparentemente despachos aunque en realidad hay allí una ‘comisaría’ con 15 efectivos, el 90% mujeres, al frente de la cual está la subinspectora Leila que resume que el objetivo es “mejorar la atención en un momento muy traumático como es el de después de dar el paso de denunciar pero también animar a aquellas mujeres que tengan dudas sobre si denunciar o no a que las disipen y denuncien viendo la atención que recibirán”.

Eso sí, el primer paso se mantiene igual que en un protocolo estándar y habrá un primer contacto de la mujer con la policía para establecer si hay que tomar algún tipo de medida de protección urgente.

Después llegará una de las novedades, pues recibirán atención jurídica, psicológica y social y social antes de denunciar. Se ha creado un equipo con doce miembros, seis psicólogas y seis trabajadoras sociales que, como los policías, tienen formación específica en violencia de género.

“Esa posibilidad existe- explica Sofía, responsable de esta área- en las oficinas de atención a las víctimas pero lo normal es que la deriven a estos centros una vez ya se ha puesto la denuncia. Atenderlas antes permite paliar en parte el impacto emocional y poder afrontar la redacción con mucha más tranquilidad”.

La subinspectora coincide. “Llegan perdidas y necesitan serenarse y saber qué va a pasar con sus hijos, donde van a dormir esa noche o qué ropa van a poder usar. Cuado ya tienen las ideas claras, va la denuncia”, resume.

Acompañadas siempre

Pero no estarán solas en esos despacho-comisaría pues una persona del equipo de atención les acompañará como también lo hará, si la mujer así lo desea, en todas las citas policiales y judiciales que tenga por delante hasta finalizar el proceso. Y así, con todo.

“Evaluaremos sus necesidades y las de sus hijos y les ayudaremos a acceder a los recursos de los que disponen porque nos coordinaremos con el resto de organismos que los ofrecen”, señala Sofía. Desde una renta de inserción a un cambio de colegio, una suerte de ‘ventanilla única’.

“Siempre se plantea que estos procesos son aún más difíciles por la dispersión de los recursos y la obligación de peregrinar para acceder a ellos. Esta unificación alivia esa situación”, añade.

Ayuda al juez

Pero se espera que haya más beneficios porque el atestado policial que se llevará a un juzgado que está a escasos metros, además de la denuncia y las diligencias incluirá también un informe del área psicológica y social. 

“El juez tendrá más datos para valorar el riesgo de cada situación y las medidas que hay que tomar. De la otra manera, ese informe llegaba más tarde o no llegaba si luego la mujer no iba a donde le decían que debía ir, por ejemplo”, explica la subinspectora, que apunta que su equipo se encargará de coordinar con el resto de cuerpos y fuerzas de seguridad la puesta en marcha de las medidas de protección.