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Los hábitos de consumo alimentario

Los catalanes consumen menos pan, carne y pescado

El envejecimiento causa un aumento del consumo de fruta, verduras y zumos

Un estudio revela que el gasto en comida disminuye pese al fin de la crisis

Óscar Hernández

Lineal de lácteos en un supermercado Bonpreu de la calle de Dublín de Barcelona.

Lineal de lácteos en un supermercado Bonpreu de la calle de Dublín de Barcelona. / Joan Mateu

Los catalanes consumen ahora menos pan, carne, pescado y aceite, pero sin embargo ingieren más frutas, verduras, azúcar, café y azúcar, según el estudio realizado por el Observatori Bonpreu i Esclat del Consum Alimentari en Catalunya, que compara la cesta de la compra del año 2017 con la del 2016, y también analiza el periodo de la recuperación económica (2013-2017) tras la última gran crisis.

«Seguro que la disminución en el consumo de carne y pan tiene que ver con el envejecimiento de los hogares, donde ahora se tiende a comprar productos más frescos y saludables», explica Joan Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona y autor del estudio, quien también cree que «hay una recuperación de la dieta mediterránea».

 Entre los alimentos que en el 2017 se consumieron menos que el año anterior destacan, en orden de mayor a menor, el pan y los cereales (disminuyen el 8%), aceites y grasas (5,6%), carne (3,4%) y pescado (3,2%). Sin embargo la fruta aumenta un 4,4%, y café, te y bebidas no alcohólicas, el 6%. La venta de verduras, legumbres y tubérculos crece un 1,4%.

Más comida preparada

El mayor crecimiento lo experimenta el apartado de otros productos (platos preparados, especias, alimentos para bebés y productos dietéticos), que suben un significativo 6,7%. «En este punto se debe destacar que previsiblemente una parte de la pérdida del consumo de carne queda derivada al epígrafe de los platos preparados. Es decir, mientras baja la compra de carne, aumenta la de los platos preparados que tienen como materia prima este producto», recoge el estudio de Bonpreu-Esclat.

La importante disminución del consumo de pescado , un 3,2% en el 2017, no es tan significativa si se analiza la evolución entre los años 2013 y 2017, ya que en este plazo de recuperación económica, es decir en cuatro años, sube un 3,9%. «Por contra, se confirma la tendencia a la baja  en estos cuatro años en lo que se refiere a la leche, el queso y los huevos, que ese año cayeron el 1,4% y acumulan en los últimos cuatro años un descenso del 4,2%».

Más bienes de consumo

Otra curiosidad destacada por el profesor Oliver es que, pese a que el gasto en los hogares catalanes aumentó el año pasado el 4,1%, la compra de alimentos, en su conjunto, disminuyó  el 1,2%. Durante la crisis fueron los productos no alimentarios los que menos se compraron. Sin embargo, ahora la tendencia se está invirtiendo: se compra menos comida que bienes de consumo.

En la presentación de este estudio de la cesta de la compra en Catalunya, Pere Anglada, director financiero de Bon Preu, explicó que la venta de alimentos por internet no ha desplazado a la presencial en  el supermercado. «El consumidor quiere tener todas las opciones. Un día le puede ir bien comprar con el ordenador y otro, ir a la tienda. Quiere poder elegir», explicó.

Anglada aportó unos datos sorprendentes: el país del mundo donde más se compra comida por internet es Corea del Sur (30% del total), mientras que en Europa el país donde más se vende es Reino Unido (8%), muy lejos de España, donde la venta de comida online representa únicamente el 1,2% del total.