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TEMA INVISIBLE EN LA CAMPAÑA

España debe multiplicar por seis la inversión en vivienda asequible para atajar la burbuja del alquiler

El PSOE promete aumentar los pisos sociales sin dar cifras mientras Podemos anuncia 50.000 al año

El 'gurú' económico del PP criticaba la LAU de Rajoy porque ponía demasiadas trabas a los propietarios

Manuel Vilaseró

Manifestación contra los abusivos precios del alquiler, este sábado en Barcelona.

Manifestación contra los abusivos precios del alquiler, este sábado en Barcelona. / ROBERT RAMOS

España necesita abordar de una vez la creación de un parque de pisos de rentas asequibles homologable al del resto de países europeos multiplicando hasta por seis lo invertido en la actualidad la Administración Central. Una vez han sido eliminados ya los aspectos más lesivos de la ley de arrendamientos urbanos (LAU) con el decreto ley convalidado el pasado miércoles, esta es la gran tarea pendiente si se quieren resolver los problemas de acceso a la vivienda que crea la burbuja del alquiler,  denunciada una vez más este sábado miles de personas en varias ciudades. Eso es al menos lo que opinan los expertos consultados. 

¿Qué proponen al respecto los partidos? Saberlo no es tarea fácil. Como si le hubiese pasado por encima la capa de invisibilidad de Harry Potter, la vivienda está siendo uno de los grandes ausentes de la campaña electoral. Con la excepción de Unidas Podemos, ni los partidos ni los medios han puesto el foco ahí.   

Un primer paso importante

Los expertos sí se prestan a opinar. Para la mayoría, el decreto ley que alarga a cinco y siete años la duración de los contratos, según los propietarios sean personas físicas o jurídicas, ha sido un "primer paso importante". "Los tres años que aprobó el PP en el 2013 fueron terribles por la angustia que crearon en las familias que ahora podrán gozar de mayor tranquilidad", recuerda Carme Trilla, presidenta del Observatori Metropolità de l’Habitage de Barcelona.

La reforma también tiene un efecto de freno al incremento de precios. Solo pueden subirse anualmente según el IPC mientras dura el contrato y al alargarse este, los aumentos importantes se producen de manera mucho más más espaciada.

Contra el decreto votaron el PP y Ciudadanos. Ambos auguraron en el debate parlamentario que su efecto será contraproducente al introducir nuevas trabas a los propietarios que frenarán la oferta cuando para bajar los precios hay que hacer justo lo contrario. No lo dijeron explícitamente pero de su discurso no es difícil deducir que una alianza de las derechas podría comportar la vuelta a los contratos de tres años e incluso de menos tiempo.

Vox construiría en todas partes

Vox, la tercera pata de la hipotética alianza propone lisa y llanamente en su programa electoral que se permita construir en todas partes salvo "en las zonas protegidas". Sin complejos.

Los tres se apoyan en la máxima liberal de que el aumento de la oferta es la clave para bajar los precios. Para conseguirlo, es necesario ponerles la alfombra a los propietarios. Así lo viene defendiendo Daniel Lacalle,  el ‘gurú’ económico fichado por el PP para las generales. "Ocurre que la legislación es extremadamente onerosa para el propietario y con frecuencia éste muchas veces prefiere no alquilar ante el riesgo de impago, de no poder echar a las personas si incumplen su contrato, etc," dijo, no esta semana, sino en el 2016, cuándo la reforma del PP aún estaba en vigor.

Aumentos del 30%

Desde que aprobó en el 2013 la reforma del PP que ahora se ha revocado, los precios se han disparado en las grandes ciudades, especialmente en Madrid y Barcelona. En esta última la subida media ha sido del 36,4% desde el 2013.

El 43% de los arrendatarios españoles destinan más del 40% de sus ingresos a pagar el alquiler, cuando la media europea es del 27%. Los desahucios por alquiler crecen un 5% al año y el 53% de los jóvenes de entre 25 y 29 años se ven obligados a convivir con sus padres.

El objetivo debería ser a partir de ahora conseguir  no solo que los precios toquen techo, como parece que ya está ocurriendo, sino que bajen. Se han propuesto muchas medidas para lograrlo. Sin descartar ninguna a priori, la más eficaz parece la construcción de un parque de viviendas de alquiler asequible "que presione a la baja el resto de precios", según la presidenta del Observatori.

Actualmente, solo un 2,5% de las viviendas españolas son de este tipo frente a la media europea del 11%. ¿Se plantean los partidos salvar este abismo? PSOE, Podemos y Ciudadanos sí. PP y Vox no se ha pronunciado.

Propósitos con y sin cifras 

El partido con más posibilidades de gobernar, el PSOE ha incluido entre sus 110 principales medidas "la promoción de vivienda de alquiler social, movilizando suelo público que se encuentre disponible mediante la cesión de derecho de superficie y favoreciendo el uso de mecanismos público-privados". Prevé, además, el restablecimiento de "la renta básica de emancipación para el alquiler de vivienda por parte de jóvenes con ingresos bajos", que había implantado Zapatero.

Para que estas medidas no queden en agua de borrajas deberían ir acompañadas de suficiente financiación presupuestaria de los planes estatales de vivienda hoy dotados con "cantidades ridículas", según Trilla. La Administración Central destina a este capítulo el 0,1% del PIB, cuando la media europea es del 0,6%, una cifra a la que debería acercarse, en opinión de la experta.

El partido de Pedro Sánchez no da por el momento ninguna cifra. Quizás porque es muy arriesgado hacerlo. Zapatero prometió 20.000 pisos para jóvenes y la crisis se los llevó por delante.  

Podemos propone un camino más rápido alcanzar el objetivo. El parque público se nutriría de los pisos vacios de fondos buitres, grandes tenedores y los procedentes de la reestructuración bancaria, según el programa de la formación morada.  Es una manera de que "la ciudadanía recupere los 60.000 millones que le ha costó el rescate de la banca", argumenta y se atreve a dar cifras que resultan mareantes: 50.000 viviendas de este tipo al año durante toda la legislatura.

La venta a los fondos buitre 

De las propuestas del otro partido con opciones de gobernar, el PP, apenas se sabe nada. Mañana presenta su programa electoral. Su única preocupación en lo que lleva de campaña ha sido acabar con las ocupaciones. El regreso de Aznar no augura nada bueno. Su esposa, Ana Botella,  protagonizó una de los capítulos más negros de la crisis al vender como aldesa de Madrid, junto a la comunidad, 5.000 viviendas sociales a los fondos buitres. Unas empresas a las que Daniel Lacalle defiende a capa y espada porque "asumen riesgos e invierten".

  

El enfrentamiento por el control de precios sigue vivo

El enfrentamiento entre el Gobierno y Podemos que hizo naufragar la primera versión del decreto del alquiler se mantendrá si Pedro Sánchez necesita los votos de Pablo Iglesias. El programa electoral de la formación morada propone establecer "mecanismos de control y regulación de los precios del alquiler". Para ello, anuncian que habilitarán a los ayuntamientos para que puedan regular los precios en los barrios y zonas "tensionadas".

Es lo mismo que constaba en el acuerdo presupuestario firmado por ambos dirigentes pero que el Gobierno no cumplió por las amenazas de fondos como Blackstone de retirar sus inversiones en España, según la versión de la formación morada.

El decreto aprobado finalmente sí incluyó la creación del índice de referencia de precios imprescindible para que los ayuntamientos puedan aplicar esos controles cuando la legislación se lo autorice. "Se podría sancionar a quien alquile muy por encima del índice o en bien premiar a quién cumpla o rebaje mediante descuentos fiscales", advierte Carme Trilla. El PSOE prefiere las desgravaciones, mientras que Podemos se inclina por los instrumentos coercitivos al considerar ineficaces los primeros. En caso de que acabe implantándose el control de precios esta discrepancia seguirá viva.

En cualquier caso, los expertos creen que el impacto de estas limitaciones estaría muy circunscrito a la zonas afectadas y sería menor que la construcción de un volumen importante de vivienda asequible.

Podemos también tira por elevación en su programa y propone una nueva reforma de la LAU que incluya un contrato indefinido para los inquilinos.