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SALUD PÚBLICA

Reino Unido quiere vetar los anuncios de comida basura antes de las 21 horas

El Gobierno busca proteger a los menores de esta publicidad tanto en televisión como en internet

Los médicos apoyan esta medida en un país donde uno de cada tres niños de 10 años padece obesidad

El Periódico

Dos personas comiendo en un establecimiento de comida rápida en Reino Unido.

Dos personas comiendo en un establecimiento de comida rápida en Reino Unido. / MATT DUNHAM (AP)

Uno de cada tres niños británicos abandona la escuela primaria con obesidad. Unos datos especialmente altos en comparación con el resto de la Unión Europea (UE) que el Gobierno británico quiere atajar de raíz. Es por ello que el Ministerio de Sanidad y Bienestar Social (Health and Social Care) ha informado este lunes de que quiere vetar los anuncios de cadenas 'fast food' y productos azucarados antes de las 21 horas en televisión e Internet. 

La polémica llega después de una campaña publicitaria de McDonalds que, bajo el nombre 'Monopoly', incita a hacer una carrera aumentando el consumo de patatas fritas, hamburguesas y bebidas azucaradas para lograr grandes descuentos y precios, como viajes al extranjero o un coche.

El secretario de Política Digital, Cultura, Medios y Deporte, Tom Watson, escribió una carta a la compañía para pedirles que paren esta publicidad, hasta les llegó a acusar de ser "un peligro contra la salud pública". "Es inaceptable que esta campaña tenga como objetivo manipular a las familias para que pidan comida basura con mayor frecuencia y en porciones más grandes, con la débil esperanza de ganar un día festivo, un automóvil o un premio en efectivo que muchos de ellos tendrían dificultades para pagar", criticó en una carta.

Un anuncio de McDonalds incitando a hacer una carrera de consumo de patatas fritas desató la polémica

A partir de este caso, el Gobierno británico ha confirmado a los medios ingleses que está estudiando prohibir cualquier anuncio de 'comida basura' antes de las nueve de la noche. Este veto no solo se aplicaría en la televisión, sino también en internet, ya sean las redes sociales o cualquier otra plataforma digital. Lo aseguró el ministro de Salud Pública, Steve Brine, quien dijo que el gobierno "se está preparando para tratar a más y más niños por los graves efectos de la obesidad extrema en el futuro". "Tenemos el deber de abordar las causas subyacentes", añadió.

Elevadas tasas de obesidad infantil

A día de hoy, las cadenas de comida basura ya tienen prohibida su presencia publicitaria en los programas que se consideran infantiles, pero según datos del Gobierno de Reino Unido, casi el 64% de los menores en Inglaterra miran la televisión fuera de esta franja horaria y un elevado porcentaje pasa más tiempo delante de las pantallas del ordenador, el móvil o la tableta que delante de la televisión. En un país, precisamente, que registra las mayores tasas de obesidad infantil de toda la Unión Europea.

La comunidad médica ha sido la primera en aplaudir la medida. "Queremos que se aplique lo antes posible", pidió el presidente del Real Colegio de Pediatría y Salud Infantil. También el mundo culinario se congratuló de esta apuesta del gobierno del Reino Unido. Por ejemplo un famoso chef, Jamie Oliver. "Si no encontramos formas efectivas de mejorar la salud de nuestros niños, los niños del Reino Unido vivirán vidas más cortas que sus padres". "Es un hecho que los niños están muy influidos por los anuncios de comida basura, por lo que los medios de comunicación y la industria alimentaria tienen una oportunidad real de hacer algo al respecto", añadió. 

McDonalds ha respondido estas acusaciones defendiendo que, en primer lugar, la cantidad de comida que se come en sus restaurantes la decide el cliente y, en segundo, lugar ha mantenido que la compañía trabaja constantemente para reducir la presencia de grasas saturadas en su menú. "En este anuncio también se ven zanahorias y ensaladas", justificó.