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DESAPARECIDA DESDE EL 2015

Una concentración en BCN pide que se siga buscando a Caroline del Valle

Hace ya cuatro años que se perdió en Sabadell la pista de la entonces quinceañera

El Periódico

Concentración este domingo en Barcelona por Caroline del Valle.

Concentración este domingo en Barcelona por Caroline del Valle. / JORDI COTRINA

El pasado 14 de marzo se cumplieron cuatro años de la desaparición de Caroline del Valle, la joven entonces quinceañera cuyo rastro se perdió en Sabadell (Vallès Occidental). Este domingo, medio centenar de personas se concentraron en Barcelona para pedir que no se abandone su búsqueda. La manifestación arrancó en la plaza de Catalunya.

La desaparición de Caroline del Valle, como denunciaron sus familiares en algún momento, no atrajo la atención mediática de otros casos como por ejemplo el de Diana Quer. La familia comenzó a buscarla el año pasado por su cuenta después de que el juez archivase el caso.

En febrero, la Audiencia de Barcelona rechazó las últimas diligencias solicitadas por la familia de la chica para tratar de esclarecer qué ocurrió con ella y localizarla. La madre de la joven, Isabel Movilla, había recurrido a la Audiencia provincial después de que el juzgado de instrucción 2 de Barcelona denegara sus peticiones.

Desaparición

El rastro de la chica se perdió el 14 de marzo del 2015 al salir de una discoteca con un grupo de amigos. Algunos, según la familia de la joven, eran "mala compañía". Varios de ellos también eran viejos conocidos de la policía. Aquella noche, a la salida del local, el grupo salió corriendo al ver una patrulla de los Mossos en la puerta. En ese momento se perdió el rastro de Caroline.

Para los Mossos, Justin, uno de los chicos que acompañaba a la joven aquella noche, ha sido desde entonces el "principal sospechoso". Justin y Caroline fueron los únicos del grupo que no aparecieron en la estación de Sabadell después de que se dispersaran; Justin llegó unas dos horas después solo y manchado de barro y dijo que había estado escondido de la policía. Por otro lado, durante esas dos horas, no usó su teléfono móvil para comunicarse con sus amigos. Sin embargo, no hay pruebas suficientes para incriminarle y, mucho menos, para acusarle de homicidio.