26 sep 2020

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PEDERASTIA EN LA IGLESIA

Ascienden a cuatro los curas denunciados por pederastia en Tarragona

La demanda contra Joaquim M. Gallinat se suma a los casos de Pere Llagostera, F. Xavier Morell y Josep Maria Font

La crisis arrancó con los abusos destapados por EL PERIÓDICO en Constantí, que llevaron hasta la canción 'Corvus' de Els Pets

Guillem Sànchez

Joaquim M. Gallinat en una procesión en la década de los 70 en L’ Argentera.

Joaquim M. Gallinat en una procesión en la década de los 70 en L’ Argentera. / IMAGEN DE 'L' ARGENTERA... QUAN ANÀVEM AMB AVARQUES'.

La denuncia presentada por Laura (nombre falso) en los Mossos d'Esquadra contra el sacerdote Joaquim M. Gallinat, mosén -ya difunto- de Sant Jaume dels Domenys y de L' Argentera entre los años 50 y 70, elevan a cuatro a la cifra de curas pertenecientes al arzobispado de Tarragona acusados de pederastia. La mujer ha revelado a este diario que sufrió abusos sexuales por parte de este párroco cuando tenía 8 años, durante el verano de 1960. Los otros tres curas tarraconenses bajo sospecha son Pere Llagostera y F. Xavier Morell (por delitos cometidos en la población de Constantí) y Josep Maria Font (en un colegio del Alt Camp y en Cambrils). 

El primer caso de pederastia que salió a la luz en Tarragona tras décadas de silencio que lo habían enterrado en el pasado de Constantí fue el del mosén Pere Llagostera. Una de sus víctimas, Joan María Ramón, reveló a EL PERIÓDICO que el mosén del pueblo (Llagostera) abusó de decenas de menores durante excursiones al Pirineo de Lleida. Tirar de ese hilo condujo a descubrir que la canción 'Corvus' escrita por el batería de Els PetsJoan Reig, era autobiográfica y describía los abusos del mosén Llagostera.  

El caso destapado por este diario acabó provocando que el arzobispado de Tarragona comunicara que otros dos sacerdotes habían sido investigados por pederastia: Morell y Font. Morell fue sorprendido en el 2010 en posesión de pornografía infantil, según explicaron Tarragona Digital y Catalunya Ràdio, pero la denuncia, que llegó a los tribunales, acabó archivándose. No fue objeto de ninguna pesquisa interna dado que la legislación canónica vigente entonces no consideraba este hecho un "delictum gravius" (delito grave). En noviembre del 2016 sí fue investigado por el Vaticano, después de ser activada la Doctrina de la Fe por el arzobispado, a causa de otra denuncia, esta por abusos sexuales cometidos contra un menor. La resolución vaticana de este segundo caso fue archivarla "pro nunc" (por ahora).

Ambos incidentes no impidieron que Morell fuera enviado en septiembre del 2018 a la parroquia de Constantí, donde siguió ejerciendo hasta que este diario publicó el caso de Pere Llagostera, rector del municipio entre 1972 y 1999. 

Por su parte, Josep Maria Font, fue apartado de un colegio del municipio de Cabra del Camp (Alt Camp) por la 'conselleria' d'Ensenyament en el 2011. Los maestros de la escuela presenciaron una escena que generó una gran incomodidad en el claustro: sorprendieron al cura encerrado en una habitación con dos niñas, hermanas, sobre el regazo. La escena, difícil de digerir por la proximidad existente entre docente y alumnas, inquietó tanto al profesorado que puso el caso en conocimiento de Ensenyament. La Generalitat reaccionó en dos sentidos: apartó al profesor de religión de colegio, y de cualquier otro centro sobre el que tuviera jurisdicción, e informó al arzobispado de Tarragona. 

El arzobispado de Tarragona, informado por Ensenyament en el 2011, reaccionó enviando al cura Font a la parroquia de Sant Pere, en Cambrils (Baix Camp). En junio del 2015, Font fue denunciado por abusos sexuales cometidos en esa parroquia.