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Día mundial de los desaparecidos

Los Mossos urgen a denunciar de inmediato las desapariciones

Los expertos quieren acabar con la falsa creencia de esperar al menos un día para avisar a la policía

Cada 24 horas se pierde la pìsta de 12 personas en Catalunya, la mayoría jóvenes y ancianos

Óscar Hernández

Manuel Bergua y Luisa Vera posan con una foto de su hija desaparecida, Cristina, junto a otra imagen del aspecto que tendría en la actualidad.

Manuel Bergua y Luisa Vera posan con una foto de su hija desaparecida, Cristina, junto a otra imagen del aspecto que tendría en la actualidad. / Josep Garcia

La desaparición de un persona querida es uno de los trances más angustiantes. La mala noticia es que cada mes se denuncian en Catalunya 371 desapariciones, o lo que es lo mismo, una docena al día (exactamente 4.447 en todo el año 2018). La buena, que el 99% se resuelven y el 94%, en menos de un mes. Estos son los datos que han facilitado los Mossos d'Esquadra con motivo de la celebración, este sábado 9 de marzo, del Día Mundial de las Personas Desaparecidas. La policía avisa de que es fundamental que las desapariciones se denuncien lo antes posible y con la mayor información.

"No es cierto que haya que esperar 24 horas antes de presentar una denuncia, como cree la gente o como se ve en algunas películas. Hay que denunciar la desaparición lo antes posible porque esas primeras horas pueden ser determinantes", explica el inspector Albert Oliva, portavoz del cuerpo policial. También insiste en la necesidad de volver a avisar a la policía en cuanto la persona es localizada de nuevo para poder eliminar su caso de la base de datos.

Atención a las familias

Los Mossos d'Esquadra, que hoy participan en una jornada en el centro cívico barcelonés Pati Llimona para abordar el fenómeno de las desapariciones y que esta tarde asistirán a un homenaje en Cornellà donde en 1997 desapareció la joven Crisitna Bergua, es el único cuerpo policial del país que dispone, desde el 2010,  de un grupo policial especializado en encontrar a aquellas personas que se encuentran en paradero desconocido. Y también el único que tiene, desde hace cinco años, la Oficina de Atención a las Familias de Personas Desaparecidas, donde los que más sufren las desapariciones reciben asesoramiento, información y apoyo psicológico durante esos días de desconcierto.

Aunque la mayoría de desapariciones se resuelven rápidamente, hay algunas, las menos, que no llegan a aclararse o que acaban en un final trágico. Desde que en el 2010 se creo el grupo especializado en desapariciones, sus agentes han investigado 30 casos, de los que 19 acabaron cerrados como homicidios con ocultación del cádaver (14 de ellos con el descubrimiento y detención de los autores). Otros tres casos consistieron en detenciones ilegales relacionadas con matrimonios forzosos de residentes paquistanís.

Pocos finales trágicos

La incidencia de los casos con final trágico es mínima si se tienen en cuenta que desde el 2010 se han producido 40.000 desapariciones en Catalunya. Un vistazo a la estadística de las 4.447 desapariciones denunciadas en el 2018  ayuda a entender algunas de las características de este fenómeno. El 34% eran menores de entre 13 y 17 años (seis de cada diez son mujeres) y el 6% son mayores de 65 (seiete de cada diez, hombres). Casi el 60% de los desaparecidos viven en familia. Y la mitad de ellos padecen algun tipo de trastorno mental. La mitad también del total ya habían protagonizado alguna desaparición anterior.

Con respecto a los hallazgos, la inmensa mayoría volvieron a su casa de forma voluntaria (el 72% de ellos  en los cuatro primeros dias y el 86% en la primera semana). Por edades, el 58% de los jóvenes de entre 11 y 20 años regresaron a casa voluntariamente. En el resto de edades esa vuelta v voluntaria no llega al 40% de los casos.

Los que no quieren volver

Una pequeña parte de los desaparecidos localizados piden a la policía que no digan a sus familias dónde están porque no desean regresar con su familia. "Si son personas adultas tienen derecho a no volver y nosotros no podemos decir a las familias donde se encuentran, aunque sí que están bien y que no desean regresar", explica Oliva.

Este inspector, que insiste en la necesidad de que las desapariciones se denuncien cuanto antes, pide también a los afectados que cuando acudan a la comisaría aporten la mayor cantidad de información posible. "Porque esa información nos permite ver lo que puede haber detrás de casa caso", indica. Son útiles, por ejempo, los testimonios de los amigos, si ha habido algún problema que justifique unahuida voluntaria, el número de teléfono móvil, fotografías... El uso inmediato del Twitter de los Mossos con la foto del desaparecido ayuda a las localizaciones, aunque la policvía carece de datos de su efectividad.

Respecto a los móviles y las tarjetas bancarias, que permiten localizar enseguida a su titular en el tiempo y el espacio, los investigadores cuentan con el freno de la burocracia judicial y de un sistema garantista de la intimidad de cada persona. "Sin la autorización de un juez no podemos pedir a la compañía telefónica ni al banco la información de ese teléfono y tarjeta, y para que de su visto bueno la petición debe estar bien argumentada", explica el inspector. De todas formas, cuando una persona desaparece los familiares suelen llamarla al móvil y descubren que "el teléfono está apagado o fuera de cobertura". Las compañías pueden ubicar aún asi qué repetidor captó la última señal de ese teléfono y cuándo.