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El drama de la inmigración

La Generalitat afea que se esté avivando el odio contra los 'mena' en Canet

Un hombre llegó a entrar al centro de protección donde viven los chicos con un machete

Decenas de vecinos protestaron por la presencia de los jóvenes la semana pasada, que ONG y Govern tildan de ¿racista¿

El Periódico

Escrache de vecinos a un centro de menores de Canet.

Escrache de vecinos a un centro de menores de Canet.

Un grupo de vecinos de Canet de Mar vive con “repulsa” la presencia de menores extranjeros tutelados en este municipio. Hace cuatro meses se instaló un centro de acogida de estos jóvenes en una casa de colonias, y el pasado martes un hombre llegó a entrar en este centro con un machete. La secretaria de Infància de la Generalitat ha acusado este miércoles a “ciertos partidos de la oposición” de querer “romper la convivencia” en la localidad, y ha anunciado que el Govern se personará como acusación particular en este caso.

Desde el mes de noviembre pasado, la casa de Colonias Can Brugarolas, en Canet de Mar, acoge 50 adolescentes que han emigrado solos hasta Catalunya y que son tutelados por la Generalitat. Ya en ese momento, ciertos grupos de la oposición municipal mostraron su rechazo a la apertura de este centro, básicamente porque no se había informado previamente a los vecinos. Las quejas principales llegaron del PP y PDECAT.

El jueves 28 de febrero, mientras se celebraba el pleno en el ayutamiento, un grupo de vecinos se manifestaron ante el consistorio de la localidad. Protestaban contra la presencia de estos menores, que también asistieron a este pleno, y les acusaban de delincuentes. Básicamente, les señalaron como principales responsables de robos recientes en la localidad. Una semana después, el martes 5 de marzo, un hombre entró a la casa de colonias donde viven los chicos, machete en mano y se llegó a encarar al menos contra un menor. La policia local detuvo al infractor y no hubo incidentes. Después de pasar la noche en los calabozos de los Mossos, el juez lo dejó en libertad con cargos, y la Generalitat ya ha anunciado que se va a personar como acusación particular en esta causa.

Racismo y odio

Varias instituciones, entre ellas SOS Racisme, han tildado la protesta vecinal como un acto “racista y xenófobo”. También la Generalitat los calificó de “xenófobos, racistas e intolerables”. Este miércoles por la tarde, la Secretaria de Infància de la Conselleria d’Afers Socials, Georgina Oliva, lamentó el incidente. “Estos jóvenes hacen una vida normal, estudian e intentan salir adelante con su vida”, insistió. Y remarcarcó que este “grupo reducido” de vecinos “les están acusando de hechos que no están probados”, exclamó.

De hecho, Oliva acusó “ciertos partidos políticos” de haber “instrumentalizado” esta protesta vecinal contra los menores tutelados. “Este cultivo de odio no ha nacido de un día para otro, hay ciertas fuerzas políticas que llevan tiempo alentado actitudes de protesta contra este centro”. Oliva no ha querido definir de qué partidos se trata, más allá de señalar los que se opusieron a la creación del equipamiento. Fueron los grupos del PP y el PDECat quienes, en noviembre criticaron en el pleno municipal al gobierno local (en manos de ERC y PSC) por abrir el centro sin suficiente antelación. Oliva ha pedido “responsabilidad” a las instituciones y partidos políticos para "no romper la convivencia social", y “paciencia” a los ciudadanos.

Solo en lo que llevamos de año, han llegado a Catalunya 428 menores extranjeros solos, sin referentes familiares, que han sido atendidos por el Govern. Algunos de ellos obligados a pernoctar al menos un día en comisarías de los Mossos. Es un dato ligeramente superior al del año pasado, cuando en este mismo periodo la Generalitat tuvo que alojar a 314 adolescentes migrantes. Una situación que Oliva ha calificado de “oportunidad de oro para demostrar que Catalunya es tierra de acogida” y ha pedido la colaboración de todas las administraciones ante un reto “complejo y difícil”. Deben lograr la plena autonomía de estos chicos con barreras idiomáticas y culturales antes que hagan los 18 años.

La Generalitat ha descartado cerrar el centro y tampoco prevé instalar seguridad privada. Sí pidió que este incidente “no se vuelva a producir”. Según la secretaria los jóvenes viven esta situación con “preocupación y tensión”, porque quieren hacer su vida con normalidad. Por ejemplo practicar futbol en las instalaciones deportivas.