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'Top manta': información frente a descalificaciones

Las fuerzas de seguridad han constatado una presencia monopolística de muridís en la venta ambulante

La cofradía funciona mediante códigos sociorreligiosos de solidaridad y organización

El Periódico

’Top manta’ en el paseo de Joan de Borbó de Barcelona.

’Top manta’ en el paseo de Joan de Borbó de Barcelona.

Los pasados días 23 y 24 de febrero, en sus ediciones electrónica y de papel, EL PERIÓDICO publicó el reportaje 'Los adeptos de una cofradía islámica senegalesa se hacen con el control del ‘top manta’ en España'

La cofradía islámica a la que alude el reportaje es la Muridiya, de gran implantación en Senegal y Gambia.

Era el primero de un serial de reportajes del periodista de este diario Juan José Fernández, dedicados a las entrañas de esta venta ambulante. La serie se ha completado de momento con las entregas 'Nador, el zoco de las falsificaciones que se venden en el ‘top manta’' (25-2-19), 'Vendedor, recogedor, tarjetero… los empleos del mantero' (25-2-19), 'La mayoría de productos expuestos en las aceras llegan por mensajería y Correos' (2-3-19) y ''Contrafaçao’, la gran fábrica portuguesa de camisetas falsas' (2-3-19).

De todas ellas, la primera ha suscitado numerosas reacciones de rechazo en las redes sociales. Una gran porción de ellas se acompañan de insultos al autor y descalificaciones a EL PERIÓDICO proferidas por emisores camuflados tras apodos.

Entre quienes protestan están, además de dos sindicatos manteros, colectivos de la inmigración africana, CDR, agrupaciones de la CUP y seguidores de colectivos antivacunas y a favor de las pseudociencias.

Los mensajes repiten un patrón argumentativo en torno a tres acusaciones principales, las tres carentes de fundamento, al citado trabajo periodístico:

1.- Que el texto extiende la islamofobia y el racismo.
2.- Que tilda de “organización criminal” a la cofradía.
3.- Que no se basa en informaciones contrastadas, ni se ha publicado el punto de vista muridí.

Informaciones publicadas en las últimas semanas en EL PERIÓDICO.

1.- Lo que se lee y lo que se ha querido leer

Ningún párrafo contiene expresión islamófoba alguna, ni alusión peyorativa, ni mínimamente crítica con el Islam. Cuenta que las fuerzas de seguridad constatan una presencia monopolística de muridís en el ‘top manta’. Y explica códigos sociorreligiosos de solidaridad y organización por los que sus adeptos toman posiciones de control en este negocio irregular, expulsando a otros africanos.

Esta mayoría muridí no ha sido negada por ninguna fuente consultada. Si los adeptos del Opus Dei o de cualquier otra organización confesional o aconfesional se hubieran hecho con las aceras, EL PERIÓDICO lo consideraría relevante y lo publicaría, en el afán de proporcionarle al lector una mirilla informativa sobre el fenómeno.

El reportaje aclara que la Muridiya "es una rama del islam sufí, moderada y no violenta", y muy al contrario de acepciones islamófobas, cuenta que son normas muridís "la ayuda mutua, el servicio o 'kidma', el perfeccionamiento personal y la santificación por la vía del trabajo en equipo". El texto no atribuye violencia al colectivo. Una fuente entrevistada, portavoz de la Asociación Nacional de Defensa de la Marca, sí dice por su experencia que parte de los manteros se han "vuelto agresivos cuando se les intenta incautar el producto".

Contra las interpretaciones emitidas, el reportaje no sostiene que todos los muridís sean manteros: cuenta la existencia de 'dahiras' (o agrupaciones) de senegaleses campesinos o "enrolados en barcos de pesca". 

El texto aclara que el dinero que recaba la cofradía entre los manteros procede de entregas voluntarias: "A una sucesión de proyectos sociales o religiosos en la ciudad santa destinan los manteros (y todo el Mouride) las donaciones que les pide su confesión".

2.- El crimen de escribir "criminal"

El reportaje no sostiene en ningún párrafo que la Muridiya sea una organización criminal. El texto informa de que "a las redes de manteros" –y no a la cofradía- las fuerzas de seguridad les "ven características de organización criminal". 

Las fuentes policiales consultadas basan su apreciación en la detección en operaciones –contra el 'top manta', y no contra la cofradía– de un orden en los grupos, recaudación por algunos jefes y  blanqueo camuflado tras donaciones religiosas. Todo ello es hoy materia de investigación policial.

La venta de falsificaciones –por pobre y explotado que esté quien la lleve a cabo– es un delito descrito en el artículo 274 del Código Penal y en las ordenanzas municipales españolas. Lejos de criminalizar a quienes lo cometen repetidamente, el reportaje no abunda en los daños que provoca, e incluso limita el dolo de sus autores al recoger de una fuente policial: "…pero el mantero no tiene conciencia de ilegalidad, ni comprende el concepto de propiedad industrial, ni piensa que haga daño vendiendo sus bolsos o zapatillas".

3.- Un líder senegalés leyó el texto antes de su publicación

Durante la realización del reportaje, EL PERIÓDICO pidió tres veces por email al autodenominado Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, colectivo mantero de Barcelona, y al Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid contacto con portavoces para contrastar. No hubo respuesta.

No obstante, el senegalés Babakar Thiakh -en el reportaje "muridí y uno de los portavoces de la 'dahira' de Barcelona que, antes de licenciarse en Historia, fue él mismo mantero"- tuvo conocimiento pleno del texto que se estaba preparando, y lo leyó en su totalidad antes de su publicación. En una entrevista, fue invitado a matizar cuanto considerara falso o erróneo. Es la única fuente que tuvo esa posibilidad: ninguna otra conoció el texto previamente.

Thiakh envió 21 correcciones particulares. Diez fueron aplicadas. Se descartaron otras que solo aportaban información de fondo -como: "Para el Cheikh, la práctica del khidma ofrecía a la humanidad la posibilidad de redescubrirse a sí misma, de vivir en armonía con su esencia más profunda y de experimentar el amor divino en toda su dimensión”-, o que interpretaban erróneamente al pie de la letra expresiones metafóricas comunes en castellano. Por ejemplo, el portavoz negó que existan "mandamientos del mantero". Recurriendo a ese símil bíblico, un apartado del reportaje compendia rasgos del comportamiento en estas redes.

Una declaración entrecomillada de Thiakh fue incluida en el reportaje, excusando el comportamiento delictivo de los manteros. Ocupa el doble de espacio que la del portavoz de Andema.

Extendiendo más allá de sus límites el concepto de derecho de réplica, EL PERIÓDICO publicó el pasado 1 de marzo un escrito remitido por asociaciones encabezadas por la Federación de las Dahiras Sufís Muridiyya de España. El escrito no acredita como falsa ninguna información del reportaje.

Temas: Top manta