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Original denuncia pública contra el vandalismo

Renfe expone en Arco una puerta grafiteada como "la obra más cara"

La acción de la compañía pretende concienciar sobre las pintadas en los trenes

La empresa asegura que la puerta cuesta 15 millones, el gasto anual de limpiar los convoyes

Óscar Hernández

Una puerta de un tren con grafiti, obra expuesta en la feria Arco. / RENFE

En una original acción contra las pintadas en los trenes, la compañía Renfe ha presentado este mediodía en la prestigiosa feria de arte contemporáneo madrileña Arco 2019 una puerta grafiteada a la que define como "la obra más cara del certamen", ya que "ha costado 15 millones de euros", el importe de la limpieza de los trenes pintados durante el 2018.

"Queremos transmitir un mensaje y un ejercicio de concienciación social y ciudadana de lo que representan los grafitis en los trenes", ha explicado el presidente de Renfe, Isaías Táboas, en la presentación de la obra. "Todo arte tiene su espacio pero el transporte público no es un sitio adecuado para plasmarlo", ha añadido.

Video del traslado

La campaña de comunicación de Renfe, identificada como #laObraMasCara, incluye las redes sociales y un vídeo en el que se ve como dos operarios sacan la puerta del tren grafiteado y la trasladan con cuidado como si se tratara de una verdadera obra de arte hasta la feria Arco. La empresa ferroviaria quiere, con esta acción en Arco, "trasladar la relevancia social y económica de una actividad delictiva que pone en riesgo la seguridad de los viajeros y que supone cada año un importante coste económico".

Renfe asegura que cada año gasta 15 millones de euros para limpiar los trenes pintados, importe que incluye además de la mano de obra el agua, los disolventes, la nueva pintura y el traslado de las unidades afectadas hasta los talleres, Además, la empresa afirma que deberían añadir los 10 millones aniuales destinados a vigilancia para evitar estas acciones. También subraya que "además del incremento de estas pintadas, que se han duplicado desde el 2008, se ha detctado que los grafiteros cada vez emplean más violencia y en muchos casos actúan en grupos organizados".

Uno de los principales problemas es que muchas veces las bandas de grafiteros detienen un tren en marcha accionando el freno de emergencia para poder pintarlo, lo que afecta a la circulación de todos los trenes de esa línea. Además, los convoyes dañados deben ser retirados del servicio para proceder a su limpieza de la forma más rápida posible "con el consecuente trastorno para la programación de trenes", indica Renfe. 

Casi 2.000 denuncias

Solo en Catalunya se registraron el año pasado  1.759 denuncias por grafitis pintados en los trenes del servicio de Rodalies de Cataluña, con un coste acumulado para su limpieza de 8 millones de euros.