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Control de las carreteras

El helicóptero de Trànsit caza a 11 infractores en hora y media / VIDEO

La aeronave sobrevuela los accesos a Barcelona cada mañana para ofrecer imágenes en directo de la circulación

Óscar Hernández

Trànsit 07 sobrevuela los accesos a Barcelona a la caza de los infractores. / JORDI COTRINA

El helicóptero de Trànsit 07 ya vuelve a estar operativo tras año y medio de parón por un conflicto por la licitación del servicio. Esta misma mañana el aparato azul marino del Servei Català de Trànsit ha cazado en hora y media a 11 conductores cometiendo infracciones en los accesos a Barcelona. La mayoría por no respetar la raya continua a la hora de incorporarse a una salida de la autopista al avanzar una cola para ganar tiempo. Un clásico a primera hora de la mañana que se ve a la perfección desde el aire. El resto, dos incorporaciones a una carretera atravesando raya continua y tres vehículos circulando por el carril central de la autopista pese a no tener a nadie a su derecha. "Desde el helicóptero y el avión bimotor de Trànsit ponemos unas 3.000 denuncias cada año. No son muchas comparadas con las de los radares, pero son muy disuarias y dan un mensaje educativo", explica Jean Charles Peña, responsable de Gestió de Trànsit del SCT, junto al helipuerto del Port de Barcelona.

A las 7.30 de la mañana llegan a esta base junto a la terminal de cruceros Mariana García, de 54 años, piloto del helicóptero Trànsit 07, y Enric Gené, de 55, cabo de los Mossos d'Esquadra y operador de la cámara. A las 8.10, Trènsit 07 ya comienza a mover sus palas y unos minutos más tarde se eleva sobre el puerto y atraviesa el centro de la ciudad a una altura de unos 600 metros. Hoy realizan una misión de inspección viaria. "¡Cabina estéril!", dice García a los ocupantes. Significa "silencio a bordo". Se dispone a hablar por la radio. "Civicat, buenos días. Despegamos para inspección viaria. Avisad cuando recibáis las imágenes". Un operador de Civicat, el centro de control de tráfico, confirma que ya recibe la tranmisión en directo de ese ojo que todo lo ve y que escruta lo que pasa unos 600 metros por debajo. Las imágenes se suman a las de 562 cámaras fijas que vigilan las carreteras. "Pero la nuestra es móvil y nos pueden enviar a zonas donde necesite ver lo que está pasando, como en el caso de un accidente", explica la piloto García.

Multas de 200 euros

La incorporación de la B-23 a la A-2, a tope a esa hora de la mañana, es el primer objetivo. "El coche blanco", dice Gené mientras enfoca la camara hacia el infractor que cruza una raya continua para incorporarse a la autopista para desespero de los demás conductores que llevan rato haciendo cola y no osan hacer lo mismo. Un zoom capta con absoluta claridad su matrícula. Es el primero en caer. El conductor aún no lo sabe, ni lo intuye, pero dentro de tres semanas recibirá una multa de 200 euros en su casa. Como el, caen otros cinco por la misma infracción en ese mismo punto, pero también en la AP-7 y en la C-58. "Se me ha escapado", comenta el mosso, que trabaja compenetrado con la piloto. No en vano, ambos llevan 10 años haciendo este trabajo desde el aire.

Mientras sobrevuelan la AP-7 y la B-30, se observa la caravana incesante de camiones y muchos turismos en ruta a sus centros de trabajo. Al llegar a la C-59 algo llama la atención de la piloto. Cinco coches están detenidos en el arcén "Es una colisión por alcance", comenta el mosso Gené. García llama a Civicat para avisar del accidente. "No hay heridos ni cortan la vía. Los conductores están en el arcén haciendo el parte", explica la piloto. Sus avisos al centro de control sirven también para detectar incidencias viarias que pueden causar grandes atascos. Y es que desde el aire se ve lo general, pero también lo concreto. "Ves un coche haciendo eses y ya sabes que habla por el móvil. Lo adelantamos, giramos la cámara y lo ves claramente hablando con el móvil, o leyendo papeles, o bebiendo, para lo que tiene que levantar la cabeza", cuenta Gené. Luego el mosso graba la matrícula. Y listo. Multado,

Evitar muertes

"Civicat. Si no hay ningun requerimiento, volvemos a base", radia García tras exclamar la preceptiva frase de "Cabina estéril". Ya en la base, Gené comienza a repasar las imágenes grabadas y a cumplimentar una tabla con los vehículos, las infracciones, el lugar y la hora. Después, asistirá junto a la piloto y el jefe de Gestió de Trànsit, Peña, a una reunión de planificación. Por la tarde, Trànsit 07 volverá a despegar, vigilar y sancionar. "Con estos vuelos hacemos mucha prevención  y solo que salvemos una vida ya me doy por satisfecha. Y el que insulta al helicóptero de Trànsit es porque es muy infractor. La gente tiene que saber que si no se cumplen las normas, hay accidentes y muertos", dice García. Y lo sabe muy bien. Pilota helicópteros de vigilancia de tráfico desde hace 25 años. Y antes de eso fue examinadora... de Tráfico.