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MANIFESTACIÓN LABORAL

Los educadores de los centros de menores tutelados protestan por las "precarias" condiciones de trabajo

La Generalitat recuerda que ha llegado a una acuerdo con CCOO y UGT para reducir horas de atención de la plantilla más envejecida

Elisenda Colell

Protesta de los trabajadores de la DGAIA, en diciembre de 2016.

Protesta de los trabajadores de la DGAIA, en diciembre de 2016. / JORDI COTRINA

Una plataforma de educadores sociales que trabajan en centros de menores tutelados de la Generalitat de toda Catalunya se manifestarán este lunes -10.30 horas, ante la sede de la Direcció General d'Atenció a la Infancia i l'Adolescència (DGAIA) en Barcelona­- para protestar por las "precarias" condiciones en las que se ven obligados a trabajar: agresiones constantes, falta de plazas en recursos especializados y amontonamiento de menores en los centros. "Esto repercute en la atención de estos niños", aseguran. Además, los trabajadores de los centros concertados critican los bajos sueldos e impagos de su salario. Críticas que ya han hecho con anterioridad varios sindicatos, especialmente UGT y la CGT, con quienes el Govern ya llegó a un acuerdo para reducir las horas de atención directa a los trabajadores de más de 58 años.

Los educadores atienden a críos que no pueden estar con sus familias y que por múltiples circunstancias acaban viviendo en centros de la Generalitat, que se convierte en su tutor legal. "No les estamos dando la atención y protección que necesitan", asegura Ofèlia Sala, portavoz de esta incipiente plataforma llamada Educadores i Educadors en Lluita. Y apuntan diversos motivos. Por un lado, el desborde del sistema: "los centros están sobreocupados, hay más niños que plazas", explica Sala, que añade que en estos momentos hay centros que han tenido que desvalijar salas de juegos o de trabajo para instalar camas. En otros casos, "los niños duermen con un colchón en el suelo", dice la educadora.

 Sin suficientes plazas

También denuncian que atienden a perfiles de menores muy distintos. En el mismo centro, asegura, puede haber desde niños muy pequeños y niños que vienen de situaciones de maltrato físico en casa hasta perfiles con graves problemas de salud mental o de agresividad y conducta. "Les intentamos tramitar plaza en centros especializados, pero no las hay, y pasan meses hasta que la consiguen", dice Sala. "Hay niños que tienen que estar protegidos y reviven situaciones agresivas en los centros", asegura la plataforma en un comunicado aunque afirman que quien se lleva la mayoría de golpes son los educadores. En el 2017, la UGT contó más de 200 trabajadores agredidos en los centros públicos de la DGAIA, que son una minoría. "Cuando un niño agrede un profesional, no le podemos cambiar de centro de inmediato porque no hay plazas, así que la víctima tiene que seguir trabajando con el chico", sostiene Sala.

La plataforma agrupa un centenar de educadores, muchos de los cuales trabajan en centros concertados. Y no solo cobran menos porque no son funcionarios sino que además han sufrido impagos y retrasos en la nómina de los últimos meses. 

Menos horas de atención

La Generalitat recuerda que este año ha llegado a un acuerdo con CCOO y la UGT para reducir las horas de atención directa entre los educadores sociales de más de 58 años que trabajan en centros de menores de titularidad pública. En concreto, van a reducir un 11% su atención directa, que van a dedicar con trabajo formativo y de coordinación en el centro.