04 jul 2020

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La seguridad del espacio público

Los vigilantes reclaman más protección y ser agentes de la autoridad

Un centenar de trabajadores de empresas de seguridad protestan delante de Interior

Quieren llevar chalecos antipinchos y guantes antiocortes

Óscar Hernández

Concentración de vigilantes privados delante de la Conselleria d’Interior, este mediodía.

Concentración de vigilantes privados delante de la Conselleria d’Interior, este mediodía. / Sílvia Cortada

Los vigilantes de seguridad reclaman a la Administración que insten a las empresas del sector que les doten del material que necesitan para ejercer su labor, como chalecos antipinchazos y guantes anticorte, pero también que les otorguen el estatus de agente de la autoridad para protegerlos jurídicamente. Por este motivo, un centenar de vigilantes se han concentrado este mediodía delante de la Conselleria d’Interior convocados por el sindicato mayoritario del sector, la Unión General de Trabajadores (UGT).

“Pedimos más medidas de seguridad porque nos sentimos muchas veces indefensos. Hemos sufrido apuñalamientos y nos han apedreado, sobre todo en el metro de Barcelona, donde han aumentado la gravedad de las agresiones”, asegura Juan Antonio Ramos, representante de Sindicato de Seguridad Privada UGT. También reclama “que la Generalitat y el Ayuntamiento nos escuchen, que también nos convoquen a las reuniones de seguridad, porque estamos en todas partes y participamos en la seguridad”.

Vigilantes en lugar de policías

Ramos se ha mostrado partidario de que se encargue a los vigilantes cada vez más la vigilancia de espacios públicos como está empezando a pasar en algunos municipios, Ayer mismo el conseller de Interior, Miquel Buch, por ejemplo, animó a alcaldes del Maresme a recurrir a la vigilancia privada, ante la escasez de policías, para mejorar la protección en sus municipios. Por este motivo insiste en que la ley de seguridad privada debería mejorarse y dotar a los vigilantes de la categoría de agente de la autoridad, estatus del que sí gozan, curiosamente, los inspectores que piden los billetes y a los que ellos mismos tienen que proteger.

Uno de los vigilantes que ha acudido a la protesta de hoy delante de Interior, Emiliano Robas, que trabaja en el metro de Barcelona, ha explicado que los mayores problemas de seguridad se registran de noche, en fin de semana y especialmente en las paradas próximas a las zonas de ocio. “Hay gente que va drogada o bebida y es fácil que empiece una pelea”, explica. El mismo, hace dos semanas, tuvo que hacer un torniquete con una bufanda a una chica en la ingle que había sido apuñalada por otra joven en una discusión enla estación de Torrassa.

Con respecto al uso de los chalecos antipinchazos y los guantes anticortes, ha explicado que su empresa Prosegur los va entregando a medida que llegan. “Pero en el caso de los chalecos tienen que tener unos requisitos especiales como tener el color naranja y ser reflectantes por si bajamos a los túneles”, ha explicado. Ha añadido que en su caso la empresa, Prosegur, contratada por TMB, sí que les dota del material necesario, lo que no ocurre en otros sectores. “Las empresas que contratan a las empresas de seguridad deben exigir que los vigilantes vayan equipados”, apunta Ramos.