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conflicto sobre ruedas

Cuatro consecuencias de la marcha de Uber y Cabify de Barcelona

Despidos, querellas y reducción del servicio pesan por un lado; el fin de la tensión con el taxi se sitúa en al flanco contrario

Juan Galiardo, director de Uber España, ha asegurado hoy que esta empresa deja de operar en Barcelona a partir de mañana, 1 de febrero. / EFE VÍDEO

El anuncio por parte de Uber y Cabify de que abandonan Catalunya tras el decreto de la Generalitat que establece una reserva de 15 minutos de antelación de los servicios de los vehículos de transporte con conductor (VTC) conllevará una serie de consecuencias tanto laborales como judiciales, y también sociales. De acuerdo con los datos de las compañías, estos son los principales efectos de la marcha de estas plataformas.

Despidos de trabajadores

Vector y Moove, las empresas con más licencias de VTC en Catalunya (unas 700 la primera y unas 400 la segunda) y cuya flota da servicio a las grandes plataformas, afirman que se verán obligadas a despedir a más de 2.000 trabajadores, entre chóferes, administrativos, márketing... En el caso de Vector, por ejemplo, ya se ha llegado a comunicar a los empleados la puesta en marcha de un ERE. A las plantillas de algunas de estas compañías no les ha dado tiempo ni de reclamar mejoras laborales, ya que sus condiciones de trabajo no es que fueran muy boyantes. Habrá conductores a quienes se les ofrecerá la posibilidad de trasladarse a València o Alicante. Los que no acepten, a la calle.

Querellas millonarias contra la Administración

La patronal de las VTC, Unauto, ya anunció hace unos días que prepara  "querellas criminales" contra el Govern de la Generalitat "y los implicados en actos políticos, legislativos y jurídicos" que hayan permitido que se apruebe el reglamento de los 15 minutos. Estas empresas pedirán "daños y perjuicios" tanto por las indemninaciones que deberán afrontar para despedir a sus empleados como por la pérdida de ingresos por el fin del negocio. Además, dichas compañías ayudarán a sus trabajadores a presentar demandas también contra la Administración. En total, el importe que llegarán a reclamar podría alcanzar los 1.100 millones de indemnización.

Menos servicios de movilidad

Los servicios de transporte en Barcelona volverán a ser los de hace una década o más. No todos los VTC desaparecerán, pero quedará un reducto de chóferes como el que pudo haber antaño, aquellos servicios por ejemplo que ya se ofrecían en algunos hoteles, instituciones y cúpulas empresariales. Una de las pruebas del algodón se planteará en el Mobile World Congress del mes que viene. Centenares de visitantes usaban los VTC para asistir al salón. Ahora se verá si con el resto de transportes se puede cubrir la demanda.

Lo que sí continúa es el servicio Uber Eats de reparto de comida, al que no le afecta la nueva regulación sobre VTC.

Taxis en calma (o no)

Tampoco los taxistas han conseguido lo que querían, pues ellos reclamaban mucho más tiempo de prereserva para las VTC y no 15 minutos. No obstante, representantes del gremio admitieron el miércoles en el Parlamento Europeo que el decreto de la Generalitat marcaba el camino a seguir en toda España. Con la marcha de Uber y Cabify, los profesionales se quedan sin dos fuertes rivales y, por otra parte, la Generalitat se ahorra las demandas que también les quería interponer el taxi, algo que prevé mantener contra las instituciones estatales, para empezar por no cumplir la ratio de una licencia de VTC por 30 de taxi, que a la vez debe recuperar ahora la confianza de muchos usuarios enojados.

Temas: Cabify Uber Taxis