Ir a contenido

violencia contra las mujeres

Carta de una menor maltratada: "Me acostumbré a sus golpes y a su control"

Una joven de 17 años, relata una relación de maltrato que empezó a los 13 años

"Destrozó mis móviles para que no hablara con nadie. Un día sentí que iba a morir"

Elisenda Colell

Imagen del Proyecto Claudel, que promueve la asociación In Via, dirigido a mujeres maltratadas en Catalunya.

Imagen del Proyecto Claudel, que promueve la asociación In Via, dirigido a mujeres maltratadas en Catalunya. / INVIA

Las víctimas de machismo cometido por menores de edad ha crecido un 45% entre los años 2016 y 2018 en Catalunya. Son chicas muy jóvenes con dificultades para detectar a los posibles agresores, entre otras cosas porque las actitudes machistas están normalizadas en su entorno, ya sea a través de la música o de las redes sociales. Por eso las entidades que trabajan en este ámbito instan a reforzar la educacion

Este es el testimonio una joven que supo poner fin a una relación dañina. 

"Yo tan solo tenía 13 años cuando me empecé a ilusionar con él. Cuando quedábamos todo parecía ir tan bien, me decía tantas cosas que me hacían sentir de alguna manera menos sola, que me aferré a su cariño y a sus promesas.

"Destrozó mis móviles para que no hablara con nadie"

Dos meses después empecé a notar pequeños cambios en la relación, por aquel entonces pasábamos tanto tiempo justos que casi vivía con él. Me encontré en situaciones incómodas como verlo llegar de madrugada borracho, el supuesto cariño que me daba se desvaneció y sus palabras se convirtieron en destrucción para mí. No le di mucha importancia en esos momentos, él me hacía ver que era algo normal y por la mañana todo volvía a estar bien. Por poco tiempo.

Empezó a ser bastante controlador conmigo. Dejé de salir con mis amistades porque él no veía que fueran buenas para mí. Mi manera de vestir empezó a llevar al enfado y a palabras como: ‘zorra, guarra, insinuadora, gorda’Destrozó bastantes móviles míos para que no pudiera hablar con nadie que no fuera él. Comenzó a crear miedos en mí hacia él y más inseguridades de las que tenía. Sentía que estaba tan aferrada a él que todo empeoró.

"Cuando intenté dejarle, la rabia le llevó a golpearme de cualquier manera"

Cuando empecé a intentar acabar con la relación pensaba que sería más fácil, pero se puso más agresivo. La rabia le llevó a golpearme de cualquier manera y por mucho que intentaba ponerle fin acababa en sus manos golpeada. Sentí en algunos momentos que era mi último día, que no volvería a abrir los ojos en la mañana. Y entonces despertaba de nuevo. Era como una rutina y, ¿sabéis lo peor de todo? Llegué a acostumbrarme a todo eso.

Ahora miro atrás. En realidad, soy una de las miles de mujeres y jóvenes que ha sufrido todo esto y lo que quiero decir es que yo llegué a cerrar este capítulo oscuro de mi vida, pero otras mujeres y jóvenes no pueden. Esos hombres, si se les puede llamar hombres, acabaron con sus vidas. ¿Vamos a permitirlo? A día de hoy, estoy feliz de poder compartir cómo fueron mis sentimientos durante ese tiempo atada a él. En mi caso aún no se ha hecho justicia, ya que estamos esperando el juicio.

Yo sigo esperando el momento, sigo hacia adelante con fuerzas para ponerle fin a todo esto que casi acaba conmigo. Poder cerrar esta puerta de una vez por todas. Merezco justicia y poder vivir tranquila. Yo y todas las mujeres".