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medidas antimachistas

El Govern multará con hasta 10.000 euros a quien se propase con mujeres en la discoteca

La Generalitat aprueba un protocolo para perseguir actitudes de violencia machista en el ocio nocturno

El Ejecutivo sostiene que las medidas entrarán en vigor cuando se logren aprobar los presupuestos catalanes

Guillem Sànchez

Una discoteca de Sabadell, en el 2016.

Una discoteca de Sabadell, en el 2016. / Robert Ramos

El Govern incluirá en la ley de espectáculos un capítulo de sanciones para comportamientos sexuales vejatorios en las discotecas. La normativa, ha avisado sin embargo el Ejecutivo catalán, no podrá ser aplicable hasta que se aprueben los presupuestos de la Generalitat. Cuando el reglamento entre en vigor, permitirá multar con hasta 10.000 euros a aquellos hombres que acosen a mujeres en el entorno de ocio nocturno, un ámbito que, junto con el espacio público, aglutina el 40% de las denuncias por violencia sexual en Catalunya. 

Las sanciones se contemplan dentro de un protocolo, presentado este miércoles por la 'consellera' de Presidència, Elsa Artadi, y el 'conseller' de Interior, Miquel Buch, que prevé formar en este ámbito a 13.000 profesionales, entre los que se incluyen responsables de seguridad de discotecas, bares o salas de fiesta. 

O la policía o los empleados

"Las multas las tramitarán tanto los policías como los trabajadores de seguridad privada, pero la sanción económica la impondrá la Administración", han matizado fuentes de Interior. Es decir, los profesionales, en caso de que tengan constancia de este tipo de conductas -susceptibles de ser consideradas como actitudes de"violencia sexual machista"- recogerán los datos del sospechoso y avisarán a los Mossos o tramitarán la información a la dirección general de Administración de Seguretat de la Conselleria d'Interior. El lema es 'No en passem ni una'. 

Esta medida, de aplicación solo dentro de todos los establecimientos entitades -públicas o privadas- que organicen actividades de ocio en el territorio catalán, supera la capacitat punitiva de la ley estatal, que contempla sanciones de entre 100 euros y 600 euros. La reforma castiga con 1.000 euros las ofensas más leves y con 10.000 euros las más graves. 

La formación, diseñada en colaboración con el Institut Català de les Dones, será obligatoria para todas las personas de empresas que quieran adherir al protocolo. Su objetivo es "sensibilizar al personal para detectar y prevenir posibles casos". Se pretende evitar que hechos que no están incluidos en el Código Penal, pero siguen siendo graves porque atentan contra las mujeres, queden impunes. 

Exhibicionismo, masturbación, injurias...

Entre el repertorio de lo que se consideran infracciones por parte de este protocolo, con independencia de que sean al mismo tiempo delitos descritos en el Código Penal -la mayoría no lo son-, se encuentran: el exhibicionismo, la masturbación en espacios públicos o frente a otras personas adultas (menores ya es un delito penal), seguimientos obscenos, injurias sexuales, hacer fotos de partes íntimas, acoso con finalidades sexuales u otras conductas que implican una vejación sexual. 

"Es intolerable que las mujeres tengamos que pasar miedo. La violencia sexual que sufrimos es también la que como sociedad hemos estado dispuestos a tolerar. Desde siempre han existido modelos y patrones masculinos que han legitimado a los hombres a violentar el cuerpo de las mujeres", ha recordado Artadi. "El problema no es que esté fallando el sistema, porque es el sistema, patriarcal, el que está mal", ha concluido. 

Buch, por su parte, ha subrayado que las mujeres tienen el derecho a sentirse "libres" en cualquier situación y para ello la sociedad debe encargarse antes de que se sientan "seguras".