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CONFLICTO EN EL TRANSPORTE URBANO

El taxi de Barcelona acata el decreto del Govern para los VTC y vuelve al trabajo

El gremio levanta el cerco de la Gran Via aunque desconfía de la validez legal de las promesas de Colau

Competència avanza que impugnará el reglamento y no duda de que el texto acabará en los tribunales

Carlos Márquez Daniel

Los taxis de Barcelona vuelven a circular tras seis días de huelga. / ALBERT BERTRAN (VÍDEO: EFE)

El taxi ha vuelto este miércoles a ser el gremio dividido y desorganizado que tan bien le fue a la Administración en el pasado para justificar su nula búsqueda de una mínima modernización de la profesión. Los taxistas estaban llamados a decidir si aceptan o no el decreto ley que el Govern aprobará el martes que viene, y por ende, si levantan el campamento de Gran Via tras seis días de ocupación de la arteria. Lo que tenía que ser poner urnas e ir depositando papeletas, ha derivado en un enconado debate que ha terminado con Alberto Álvarez, cabeza visible de la batalla contra los VTC, en retirada tras saborear el lado más amargo del gremio; con la consulta empezando ya de noche, y con un resultado que ha sido la única buena noticia para los barceloneses: un ajustadísimo 'sí' a la propuesta de la Generalitat, fin de la huelga a partir de las 6 horas de este jueves y levantamiento del cerco de Gran Via

El texto ha pasado el corte después de que 4.774 taxistas (de un censo de unos 14.000, entre propietarios de licencia y asalariados) hayan pasado por las seis urnas instaladas en la plaza de Catalunya. El escrutinio se ha realizado de madrugada y ha sido de infarto: 2.508 votos a favor y 2.177 en contra. Al término del recuento, muchos se han dirigido a Gran Via para empezar a retirar los coches de cara a que el jueves ya no haya huelga y todo vuelva a la normalidad. 

Ada Colau también ha dado por bueno el texto que el Govern aprobará el martes (la votación de los taxistas no era en ningún caso vinculante). Por la mañana había instado a los taxistas a aprobarlo. Conocido el detalle del documento de la Generalitat, ha dicho que “no se entendería” que el gremio mantuviera la huelga que iniciaron el pasado viernes. “La propuesta es buena y de sentido común”, ha defendido. La alcaldesa de la capital catalana ha celebrado que la Generalitat avale que el Área Metropolitana de Barcelona desarrolle su propio reglamento de regulación del transporte de pasajeros en vehículos de nueve plazas, y ha recordado que la intención es que el pleno de este ente supramunicipal apruebe el documento en el pleno del mes de marzo. A su modo de ver, el decreto ley impulsado por el Departament de Territori da “cobertura legal” a la normativa en la que ya están trabajando y que contemplaría la precontratación de 60 minutos para los VTC.

Impugnación más complicada

Está por ver, sin embargo, si la obligación de reservar con una hora de antelación un Uber o un Cabify se aplicaría todo el año o si sería una medida voluble. Fuentes jurídicas consultadas por este diario señalan esta última opción como la más “racional”, en el sentido de poner más difícil las posibles impugnaciones al texto. Esto implicaría que en determinados días, como por ejemplo, durante el Mobile World Congress, cuando la demanda se dispara, se podría reducir el tiempo hasta los 15 minutos mínimos que marcará el decreto del Govern. 

Las dudas sobre el margen de maniobra de la AMB son el principal punto de discusión en el sector del taxi. Por la mañana, durante una caldeada asamblea, han sido muchos los que han cogido el micro para compartir su absoluta desconfianza en el sistema. El problema es que tienen demasiado reciente el reglamento que Colau ya intentó impulsar el pasado verano y que jamás se ha podido aplicar porque ha sido inhabilitado por el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. Los expertos consultados, sin embargo, aseguran que la situación actual no tiene nada que ver, “ya que ahora hay mucho más paraguas jurídico detrás de la propuesta”. En resumen: la alcaldesa intentó en el 2018 crear una nueva licencia metropolitana para las VTC que no tenía ninguna ley que la amparara, mientras que ahora, la precontratación de 60 minutos para Uber y Cabify podrá respladarse en sendos decretos ley de la Generalitat y del Gobierno.

Primera demanda

¿Significa eso que nadie osará tumbarla? En ningún caso. Es más, la Autoritat Catalana de la Competència, por boca de su presidente, Marcel Coderch, ya ha anunciado que impugnará cualquier norma que ponga restricciones a la competencia, y ha considerado que si taxis y VTC prestan el mismo servicio deberían regularse en una sola ley. También ha dado por hecho que el decreto acabará en los tribunales. "Sin lugar a dudas", ha añadido.

Alberto Álvarez se ha acercado a votar sobre las 22.30 horas. Tal y como había anunciado, ha votado a favor del decreto, y ha señalado que hacerlo en contra "es matar al taxi". El problema es que son muchos los compañeros del gremio que piensan que la normativa del Govern también será su fin. Ya de medianoche, y con las urnas ya vacías y los votos contados, los taxistas han empezado a retirar sus coches de la Gran Via. Si todo va como debería, la arteria amanecerá con el bullicio propio de cualquier jueves. La Diagonal, en cambio, mantendrá las restricciones por la presencia de los VTC. Ese es un capítulo todavía por cerrar