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La seguridad vial

El helicóptero de Trànsit vuelve a despegar para cazar a los infractores

El 'conseller' de Interior anuncia la recuperación de la nave aérea, parada desde hace año y medio, y de los coches camuflados

Óscar Hernández

Interior del helicóptero del Servei Català de Trànsit, con caámara de vídeo.

Interior del helicóptero del Servei Català de Trànsit, con caámara de vídeo. / ACN / LAURA FÏGOLS

El helicóptero del Servei Català de Trànsit ya esta funcionando para detectar imprudencias graves en las carreteras catalanas después de haber pasado un año y medio inoperativo por un conflicto judicial derivado de la licitación del servicio. El reestreno del helicóptero, que lleva incorporado un radar y una cámara de vídeo, se incluye en las medidas anunciadas hoy por el 'conseller' de Interior, Miquel Buch, para bajar la siniestralidad en las carreteras y acabar con los que él mismo califica de  "homicidas viarios" por cometer infracciones como usar el móvil al volante o beber alcohol.

Y no será la única medida. Se incorporan ya a la flota de las unidad de Trànsit de los Mossos media docena de coches camuflados que perseguirán las infracciones mezclándose con el resto de los vehículos para poder cazar a los conductores que, por ejemplo, utilicen el móvil para contestar un watsapp mientras están conduciendo. Estos vehículos policiales, denominados 'espiell' o mirilla en el argot policial y en cuyo interior viajaran dos agentes uniformados, incorporarán en algunos casos medios electrónicos de grabación.

Todos los agentes a la carretera

Además, desde hoy la plantilla de agentes de Trànsit hará más horas de servicio en la carretera, reduciendo las laborrs administrativas, con el fin de mejorar la vigilancia. Al paquete de contención de víctimas mortales en la carretera se suman tres nuevos radares de tramo que ya están ya operativos y la puesta en marcha de otros seis rádares (tres de punto fijo y tres de tramo) que se adquirirán e instalarán a lo largo del 2019.

La idea es invertir el drama de las muertes en las carreteras. El año pasado fallecieron 256 personas en 229 accidentes de tráfico en Catalunya, un 7% más que en el 2017. Es pecialmente dramático fue el primer cuatrimestre, si bien los meses siguientes hubo menos víctimas, segun ha explicado el director del Servei Català de Trànsit, Juli Gendrau, quien atribuyó el descenso en la segunda mitad del año "a la puesta en marcha del plan de contención de accidentes mortales en carretera".

El triple de  atropellados

También destacan el año pasado el elevado numero de siniestros en la AP-7 y la N-340, en las comarcas de Tarragona, antes de que se ordenara el desvío de los camiones por la autopista; y el disparo de los atropellos (17 frente a los 5 del 2017) y de los fallecidos mayores de 74 años (el triple en el 2018).   

El 'conseller' Buch ha sido especialmente duro con los que el ha denominado "homicidas viarios", "aquellos conductores que con su actitud al volante y obviando la ley provocan accidentes de tráfico". "Nosotros podemos hacer nuestro trabajo –ha añadido– pero quien decide apretar el acelerador o coger el móvil poniendo en riesgo la vida de los demás toma una decisión individual y personal".