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ENTRE LOS SIGLOS XI Y XIV

Hallados en el Pallars Sobirà cientos de grabados medievales al aire libre

Muchos de los petroglifos descubiertos en la roca representan escenas bélicas

La cantidad de obras encontradas en el exterior sorprende a los expertos

ACN

Descubiertos en el valle de Àssua centenares de grabados en piedra de la Edad Media. / MARTA LLUVICH (ACN)

Vecinos del Vall d'Àssua, en el Pallars Sobirà, han descubierto de forma casual cientos de grabados en la roca. En algunos casos representan escenas y en otras se trata de elementos aislados. Ermengol Gassiot, miembro del Grupo de Arqueología de Alta Montaña de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y CSIC, ha dicho que se trata de un hallazgo ''muy importante'' por la cantidad de grabados encontrados y ha añadido que posiblemente datan de entre los siglos XI y XIV.

La presencia de elementos como caballeros armados con lanzas y espuelas sobre los caballos lleva a situar los grabados a la Edad Media. Gassiot ha afirmado que ''sorprende'' la cantidad de grabados que hay y que no recuerda otro lugar del Pirineo catalán con esta densidad de petroglifos en el exterior. Sorprende también la elevada presencia de caballeros e individuos armados en un espacio tradicionalmente ganadero.

El hallazgo localizado se encuentra disperso sobre un eje de cerca de un kilómetro de longitud siguiendo la parte alta de una vertiente de un barranco. El lugar es muy abrupto y cae de manera muy pronunciada en un terreno rocoso sobre el barranco.

Los petroglifos están situados entre los 1.390 y 1.710 metros de altitud. Todos se localizan al aire libre y consisten en motivos grabados en la roca madre, en superficies lisas, mayoritariamente, orientadas hacia el sur. A pesar de tratarse de un terreno muy abrupto, en algunos puntos parece que resiguen el trazado de un antiguo camino.

Personajes con trazo grueso

Prácticamente en todos los casos los grabados documentados consisten en motivos definidos mediante líneas finas y estrechas. En algunos la profundidad es mayor y en otros menor. A pesar de esto, dentro de este tipo de incisión se pueden distinguir algunos ejemplos donde el trazo es algo más grueso. Cuando esto pasa acostumbra a ser en figuras que parecen tener una cierta singularidad, como determinados personajes.

 Gassiot ha explicado que ahora habrá que hacer una valoración cuidadosa, puesto que hay superposición de elementos. La observación de los diferentes paneles permite inferir la existencia clara de una variabilidad cronológica entre ellos, según Gassiot. En el conjunto de los motivos grabados, especialmente en aquellos que parecen ser más antiguos, hay un claro predominio de las figuras humanas, de caballos y de las figuras de personas montando estos animales. También hay una frecuencia elevada de armas, principalmente lanzas, y en alguna ocasión espadas. Los caballeros a menudo llevan acicates en los pies.

Con todo, no todas las figuras humanas siempre llevan armas. Otras muchas veces aparecen simplemente con la ropa y ocasionalmente lo que parecen ser instrumentos musicales como un 'sac de gemecs', una especie de gaita. 

La práctica totalidad de los paneles tienen varias figuras, a veces en medio de una gran cantidad de líneas rectas de trazo también muy fino. A veces las figuras no se encuentran en el mismo nivel e incluso se superponen las unas a las otras. Sin embargo, hay varios ejemplos en que una parte del panel conforma una especie de friso donde se ilustra una escena bélica. En estas ocasiones hay presencia de caballeros acompañados de soldados de infantería que se contraponen a como mínimo una figura humana a la cual embisten con la lanza.

Zorros, lobos y aves

Llama la atención que todos los caballos y caballeros miran hacia la derecha lo que, atendida la disposición de los paneles, orienta hacia el valle. De forma puntual se representan animales diferentes de los caballos como posibles lobos, zorros y aves, ha explicado Gassiot.

En cuanto al estado de conservación, Gassiot ha dicho que en general ''es buena'', a pesar de que en algunos casos ''las líneas que los definen estén poco definidas''. En muchos grabados es habitual apreciar la presencia de líquenes que tapan parte de los motivos y en otros casos se ha detectado que la misma evolución de la vertiente provoca que algún tramo de algún panel esté parcialmente cubierto de tierra tapando alguna parte de alguna figura. Por otro lado, en alguna ocasión han aparecido grietas en la roca con posterioridad a la elaboración del grabado.