Ir a contenido

Papá Noel y los Reyes Magos, sin noticias del patinete eléctrico

Los vehículos de movilidad personal caen de la lista de regalos más demandados en esta Navidad

Los comerciantes lo achacan a una "campaña de acoso y derribo" que les ha convertido en "temerarios"

Carlos Márquez Daniel

Una usuaria de patinete eléctrico, por la Diagonal, a la altura de Les Corts. 

Una usuaria de patinete eléctrico, por la Diagonal, a la altura de Les Corts.  / RICARD CUGAT

El patinete eléctrico estaba destinado a ser uno de los regalos estrella de esta Navidad. Todo invitaba a pensar que así sería, puesto que el 2018 ha significado un punto de inflexión en cuanto a la demanda de los denominados vehículos de movilidad personal. El negocio, sin embargo, ha sufrido un parón inesperado. Dicen las tiendas que ha habido una “campaña de descrédito”, que se les ha “criminalizado”, que hay intereses en que el este producto no se popularice por el daño que puede ocasiona, en forma de bajón de ventas, a otros medios de transporte. Papá Noel y los Reyes Magos han pasado del patinete eléctrico. ¿Era una moda pasajera o es una víctima del miedo?

Xavier Oliva es el director de Urban Fun, un comercio situado en el barrio del Poblenou de Barcelona. Lleva ocho años en esto de la movilidad eléctrica, así que algo sabe del sector y de las tendencias. “Esperábamos vender mucho más. Esta Navidad tenía que ser la leche, pero no lo ha sido. Ni mucho menos”. Señala varias posibles causas. Como la venta online, donde terminan “los que buscan precio”, o la entrada en el negocio de tiendas de gran consumo, que tanto te venden un patinete como una cafetera o una tele pequeña para la cocina. Más allá de la competencia, que puede ser sana hasta cierto punto, Oliva tiene claro que la razón principal ha sido la “campaña mediática de las últimas semanas”. Se refiere al accidente que en agosto costó la vida de una mujer de 92 años. Sucedió en Esplugues de Llobregat y aquello llenó portadas y ocupó minutos de televisión, sobre todo, señala este comerciante, en programas matinales en los que se daba una imagen “absolutamente criminal” de los vehículos de movilidad personal. “En vez de hablar en positivo, del bien que pueden hacer a cualquier ciudad, el debate se ha centrado en los accidentes y en la necesidad de regularlos con más dureza”.

La "mala prensa"

Francesc Llevat, gerente de Solo Rueda, empresa con dos tiendas en Barcelona, explica que este año tiene previsto como mínimo doblar las ventas del 2017, pero eso es algo que no se verá reflejado en la campaña de Navidad. Al igual que el responsable de Urban Fun, cree que se ha instalado un cierto “miedo” entre los potenciales clientes. Lo nota cada vez que un cliente cruza su puerta, con preguntas más centradas en lo visto por la tele que en lo bien que le pueda ir el invento. También señala a las grandes superficies, pero lo achaca más a la “mala prensa”, a “un tipo de medios que han buscado la provocación y la polémica”.

Ramon y Xavier Boncompte son distribuidores de productos de movilidad eléctrica desde hace un par de años y también regentan una tienda en Barcelona. La empresa se llama E-twow. Respaldan la teoría de la “campaña de acoso y derribo” y creen que no es coincidencia que todas las “noticias negativas” se hayan dado a conocer a pocas semanas de la Navidad. “Todo lo que ha salido sobre la normativa y los accidentes nos ha convertido en los más peligrosos y temerarios de la calle. Pero pregúntale a cualquier persona que tenga un patinete eléctrico y verás que no quieren cambiarlo por nada”. Los tres negocios destilan un cierto optimismo a pesar haber vendido lo mismo que en noviembre, porque más allá de lo poco que vendan en estas fechas, están convencidos de que la movilidad eléctrica “está aquí para quedarse”.